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Crónica: GHOLD + LAZHARUS. Wurlitzer Ballroom, Madrid 28/02/17

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Interceptamos a los londinenses Ghold sabiendo de su paso por la célebre sala madrileña Wurlitzer Ballroom, en medio de su programado recorrido por la península con la nada despreciable cifra de nueve fechas (aunque posteriormente tendrían que cancelar el show en Valencia).

Para empezar, abría la velada Lazharus, lo que venía a suponer la vuelta a los escenarios de un proyecto gestado en 2010 por Ivan Roman (ex The Eye, ex Warchetype, ex Cuzo) y Sergio Albert, que llevaba sumergido en un letargo de casi cinco años. Un tiempo inactivo para la banda madrileña, que finalmente se ha vuelto a reactivar con la incorporación de Kike Kaos (Tube Tentacles).

Su show tendría lugar en la parte baja del escenario, en el espacio que habitualmente está ocupado por el público. Allí estaban esperándonos con todos sus equipos dispuestos sobre una mesa y preparados para ofrecernos su caótico y oscuro set por donde su sonido comenzaría a navegar entre andanadas industriales de primera mano pasando por explosiones noise que nos hacían recordar a bandas como Ramleh, y profiriendo algunos guiños experimentales al hacer sonar pesadas cadenas como instrumentos de percusión, que me hacían recordar los sonidos conseguidos de esta manera por los legendarios Einstürzende Neubauten, al valerse de toda clase de artilugios para producir música.

En definitiva, fue una propuesta musical valiente y difícil de encontrar por estos lares, muy aplaudida por el público presente, dejándonos con ganas de sumergirnos aun más en su hecatombe sonora.

Ghold nos visitaban en formato de trió para presentarnos «PYR«, siendo este el primer álbum en el que participa de lleno firmando los créditos en su totalidad Oli Martin (ya lo haría en el anterior álbum «Of Ruin» pero solo colaborando en la canción «Partaken Incarnate»). Con la incorporación del guitarrista, pasando de dúo a trío, con toda seguridad el batería Paul Antony y el bajista Aleks Wilson querían darnos a entender que se están desvinculando y alejando de aquel sonido Sludge que atesoraban desde el año 2012, el cúál les ha ido granjeando seguidores poco a poco a base de girar con bandas como Conan, Ufomammut o Bongripper. De hecho, de aquella época sólo ofrecieron un ramalazo breve al final de un tema en el que Paul y Antony sí aporrearon sus instrumentos sonando como lo venían haciendo hasta la incorporación del guitarrista Oli Martin.

El resto de su corto set se basó en los nuevos sonidos que aporta la incorporación de una guitarra a su música y que posiblemente sigan experimentando todavía, ya que me dejaron la sensación de que lo mejor de Ghold todavía no lo hemos visto, y que por lo tanto está por venir.

 

 

Texto: Oscar Torres

Fotos: Raúl Mister Virus

 

LAZHARUS en Wurlitzer Ballroom:

GHOLD en Wurlitzer Ballroom:

 

 

 

 

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