WITCHWOOD – LITANIES FROM THE WOOD – JOLLY ROGERS RECORDS – 2015

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WITCHWOOD - LITANIES FROM THE WOOD - JOLLY ROGERS RECORDS - 2015

Más madera dentro del universo que entraña el buen rock y metal…. desde Italia nos llegan WITCHWOOD con su álbum “Letanies from the wood” toda una mirada nostalgia a los sonidos setenteros con raíces en Led Zeppelin y más cercanos a los Black Crowes mezclados con un cierto toque folk a la par de lisérgico y onírico muy interesante.

Si mi italiano no me deja tirado, os contaré que este grupo nació en fechas no tan lejanas como el 2010 nace de las cenizas del grupo “Buttered Bacon Biscuits” este Witchwood. Ignoro si del anterior grupo, del que llegaron a grabar  el álbum “From the solitary woods” seguía este estilo, pero sí puedo decir que la línea que sigue a día de hoy es algo que te suena contemporáneo a la par que te retrotrae a las imágenes de Woodstock, a poco que te dejes imbuir por este doble álbum.

La estructura, es aparentemente sencilla…. el álbum presenta 10 temas en los que el grupo siempre da un aura espiritual al rock labrado y de fuerte carácter que plasma en cada canción. En las mismas el grupo no duda de buscar esa atmósfera especial entre el oyente y la música llegando a recordarte a muchos grupos y a ninguno; he aquí el gran hallazgo, poder beber de las influencias de Jethro Tull, de Zeppelin o incluso algún ramalazo del Bowie del “Spiders from mars” sin que ninguna línea armónica se repita.

La versatilidad y el buen gusto musical campa en cada tema, la visión bastarda del rock como vehículo para unir sonidos de mandolinas, de órganos Korg, de efluvios folk impregna cada rincón.

Por ejemplo, como tema rasurado, mimado por la flauta travesera, la distorsión y ese deje psicodélico el tema “The golden king” te absorbe y te pone delante de las sensaciones que tendrías en una nave llena hippies en los sesenta delante del fuego.

No es el único así; en esa índole fresando las armonías más intensas e íntimas, grabadas a fuego con la mandolina y las guitarras acústicas y la mandolina tenemos otro épico relato lírico en “Shade of gray”

 

Con un alma más frenética y rock, reclamando el cetro que en su día ostentó Robert Plant y Jimmie Page tenemos la descarada “Liar” fuerte en las guitarras y donde los tonos retro se abonan al sonido del teclado, la flauta travesera más ácida y el son mefistofélico del bajo y al buen trabajo de las líricas, que sin ser un dechado de virtudes cumple a las mil maravillas su cometido.

También tenemos algunas idas de cabeza, en la que los músicos explican que sus armonías pueden ser literalmente eternas en el tema “Farewel to the ocean bulevar“, crisol de rock, folk, trazas de jazz, líneas intimas y explosivas a la vez.

Paradójicamente este es precisamente el talón de Aquiles de este disco: Su longitud. El tema al que antes me he referido dura 15 minutos y 27 segundos… y la media le ronda en temas que oscilan entre los seis a los 10 minutos. No es un disco clásico para un metalhead, ni busca ese perfil, sino al oyente más ecléctico y abierto, y sin duda, y a pesar de que cada canción de este disco es un pequeño tesoro, te puede llegar a saturar con cierta facilidad.

El trabajo de producción y grabación del disco, a aunado el sonido que en su momento soñaban los artistas a los que hemos citado como referencias, pero guardando ese tono distintivo y nostálgico, que tan bien le sienta a los temas.

Si comenzaste en el rollo del rock con la Clarence Clearwater, con los Who, con Led Zeppelin y aún lloras de emoción cuando ves al J.C. Molina no deberías perderte este soberbio disco.
Josean Zombie.

 


1 comentarios

  1. Hacía años que no escuchaba una banda tan peculiar, haciendo rock de los 70´S con tanta calidad, me transporta a otra dimensión, son geniales, mezclando Hard rock, psicodelía y folk, fantásticos.

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