Review: Death Wolf III:Östergötland – CenturyMedia – 2014.

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Review: Death Wolf III:Östergötland - CenturyMedia - 2014.

Jugar con los ambientes de guerra, marítimos, o simplemente la oscuridad de los bosques helados de las tierras nórdicas, es algo que siempre ha estado en la imaginaria de todos los grupos mas o menos extremos de la zona báltica, recordemos al añorado Quothorn y sus Bathory y este grupo y este disco tiene mucho de esto, no en vano este es un proyecto del componente de Marduk, Morgan Hakasson y aunque ahora no lo parezca esto se inicio como un proyecto de horror punk, un tributo a los Misfists.
Antes conocidos como Devils Whorehouse, este es su tercer disco disco en realidad.
No es que el sonido sea similar, pero el grupo juega con la oscuridad, con la imaginaria y el folklore a la muerte, a la parte negra del ser humano, y para eso el grupo saca la parte mas lacónica y densa del metal, y se recrea en pasajes lentos, casi arrastrados, donde puedes apreciar y sentir el frío, la desolación, para en un brote explosivo, al girar la potencia te golpea en los sentidos.
Las composiciones son fuertemente atmosféricas, en ocasiones se ayudan de toques y coros catedralicios y folclóricos (Stegeborg) y oscilan en las composiciones de tonos doom, a veces rápidos (Wall of shields), aunque no son la norma y tampoco presentan grandes florituras técnicas: las guitarras están subordinadas al tema, y no al revés.
La mejor forma de definir el sonido del grupo seria como cruzar el metal mas rasposo y oscuro con bises doom, con la música que hace Glen Danzig, tal y como el grupo acertadamente predica desde su propio púlpito.
Resulta interesante el crisol en el que este grupo se mueve, y los dejes que te te van recordando en cada escucha, y como te van arrasando y sintiendo los actos del disco.
Por ejemplo 1658 es un tema en el que el grupo juega con las distorsiones, con la presencia densa del bajo y la batería a ralentí, sobre la que se posa una guitarra que complementa la fuerza lírica de la voz, totalmente rasposa y desprovista de escalados en las octavas, mientras desgrana una historia que asumimos triste y desolada, una historia posiblemente de batalla, que se enlaza con el otro tema a continuación “Carrion lord” y prosigue la letanía, una letanía que te puede dejar ciertas trazas a los trabajos que en su día hizo Bathory, aunque un tono menos grandilocuente y sinfónico, y muy, muy oscuro.
Así cada tema representa una estrella en un universo en el que reina el caos y la confusión, “Sea wolf” bien podría ser una cantata a los reinos de los mares  Helados del norte, un tema mas rapido y rockero, sin perder la esencia oscura y oscura, “Thorntree” se basa en una sacrílega trinidad entre guitarras y bajos afinados de la manera mas gruesa y baja posible, donde la voz se oye levemente en off y bien podría ser otro instrumento mas, “Östergötland” es la personificación de la mas absoluta desolación y tristeza, un tema que te hiela según lo escuchas y que con un enfoque distinto, bien podría ser un buen tema de Black metal, “Stegeborg” es un tema de paso marcial, al que el grupo como ya he comentado antes, intensifica con unos coros catedralicios, la atmósfera malsana que el tema predica,  “Today king, tomorrow death” es mas diáfana y lucida, posee un buen estribillo redundante y el riff aunque breve esta muy conseguido, “Marching south” vuelve al son, al arrastre, con una linea de guitarra limpia que sirve de referencia a una linea rítmica ultra-densa, un tema de niebla y frío, prescindiendo de las partes líricas, un tema instrumental, “Seeds of blood” es otro tema que bien podría haberse basado en cualquier relato nórdico, y en concreto en ciertas composiciones de Bathory; aquí encontramos una linea lírica que oscila entre el recite y el canto, mostrando una versatilidad inédita que en el resto de los temas, aunque su arquitectura no dista mucho, guitarras graves, estribillo machacón y fuerte presencia del bajo, “Black sunlight” podría bien por su energía y rapidez el tema mas punk del disco, aquí apreciamos unas guitarras mas limpias y rápidas y el tema se pasa en un suspiro… para finalizar con la épica de “Vikbolandet” otro tema, que a mi parecer, es un tema puro Bathory también instrumental.
En general es un buen disco, esta bien realizado, pero si no estas muy metido en estos ambientes, o no eres de los que te gustan los sonidos ambiente black metal o doom te llegará a saturar seguro.

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