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Crónica: VOLBEAT, BARONESS y DANKO JONES – Coliseu dos Recreios (Lisboa) – 10/10/19

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Si bien la gira “Rewind, Replay, Rebound” de la banda danesa Volbeat, a quienes acompañaban Danko Jones y Baroness, pasaba por nuestro país en dos fechas, en esta ocasión decidimos viajar a la capital del país vecino para ver su descarga en directo.

Lisboa nos acogió con encanto. Ciudad multicultural donde la mezcla de clases se hace más que evidente. Coches potentes se mezclan entre indigentes, mientras algún vendedor ambulante ofrece “chocolate” a los viandantes de las calles aledañas al recinto del evento. Lisboa tiene magia, y su gente es amable y muy cordial.

El majestuoso Coliseu dos Recreios, es una sala de conciertos construida en 1890 que te deja con la boca abierta durante un instante. Su espectacular cúpula, sus gradas y un imponente escenario te trasladan irremediablemente a otra época.

Los encargados de sacarnos del viaje mental fueron los canadienses Danko Jones, quienes, con el objetivo de calentar el ambiente abren los espectáculos de la gira, y para ello no disfrutan de mucho tiempo sobre el escenario. Sobre una media hora, que la banda aprovecha al máximo.

Sin tiempo para respirar, Danko Jones descargo como tormenta enfurecida sobre el escenario. “I Gotta Rock” abría una noche llena sensaciones, en la que los canadienses lo dieron todo. Su fuerza, la garra de sus temas y la alegría que desprende la banda sobre el escenario, fueron quienes de meterse al público en el bolsillo en un abrir y cerrar de ojos.

Sin duda muy buen concierto el que nos ofrecieron. Aunque se nos hizo realmente corto, nos dejaron con una sensación muy intensa.

El setlist de Danko Jones para la ocasión fue:

  1. I Gotta Rock
  2. Fists Up High
  3. First Date
  4. Full of Regret
  5. Burn in Hell
  6. Had Enough
  7. My Little RNR

Tras el rapidísimo cambio de escenario y con una puntualidad poco vista, llegaba el turno de Baroness, quienes, ellos sí, gozaban de algo más de tiempo para disfrutar sobre las tablas.

La actuación de Baroness me dejo una cosa clara, o te gustan o los detestas. Su iracunda mezcla de sonidos crea un ambiente que, o te engancha, o te lleva irremediablemente a la barra del bar.

Su música es muy visual. Si finalmente consigue atraparte, te invita incesantemente a ver qué pasa sobre el escenario. Y es que una vez que clavas tus ojos sobre lo que allí ocurre, la psicodelia se apodera de ti.

El sonido de la banda durante toda la noche fue simplemente magistral. La simbiosis de Gina Gleason con su guitarra es brutal. Verla tocar la guitarra te hace acariciar su música.

Otra cosa es lo de John Baizley, único miembro original de la banda y líder indiscutible. El cree en lo que hace y así lo transmite. Su carisma sobre el escenario es indudable. Su voz, la potencia que le imprime a las melodías es increíblemente maravillosa.

Y sí, he de decirlo, a mí me pillaron, y no, no le había comprado “chocalate” al vendedor ambulante. Simplemente me absorbió la magia de la banda. Ese sonido por momentos tan dulce y en otros tan potente, te provoca extrañas sensaciones. Baroness te lleva a una experiencia extracorporal de la que difícilmente te recuperas, y si lo haces, tardas un buen rato en volver a ser el mismo.

Setlist Baroness:

  1. Kerosene
  2. March to the Sea
  3. Borderlines
  4. Tourniquet
  5. Can Oscura
  6. Front Toward Enemy
  7. Throw Me an Anchor
  8. If I Have to Wake Up (Would You Stop the Rain?)
  9. Fugue
  10. Shock Me
  11. Isak
  12. Take My Bones Away

Cuando conseguí volver y recuperarme, me empecé a dar cuenta del porqué del viaje a Lisboa. Y es que los siguientes, los que me llevarían a completar este viaje, y en definitiva a encumbrar la noche serían los daneses Volbeat.

Tras sonar el tema de MotorheadBorn to Raise Hell”, Volbeat saltaba al escenario con exquisita puntualidad, para iniciar con “Pelvis on fire”, un concierto majestuoso.

La verdad es que los daneses dejaron claro desde los primeros acordes que ellos juegan en otra liga. Su sonido fue increíble. El doble bombo de Jon Larsen hacia retumbar el suelo como si un terremoto estuviera asolando Lisboa.

Y por si eso fuera poco, la banda tuvo la gran idea de sacar a “Lola Montez” a bailar en el segundo acto, con lo que la locura dio paso al canto colectivo. Un canto festivo y atronador que celebraba un tema que bien podía haber sido el colofón de la noche.

Volbeat te golpea con su directo. Como si de un luchador de MMA se tratara, la banda te va propinando golpes que no ves venir. “Doc Holliday”, “Sorry Sack Of Bones” o “For Evigt”, otro himno que llevo al entusiasmo popular, mostraban a una banda pletórica, que sabe enganchar al personal y llevárselo a su terreno.

Ni rastro de problemas vocales que se le presuponían a Michael Poulsen, quien se entregó en cuerpo y alma por la causa. Rob Caggiano, quien misteriosamente salió a la zona habilitada para los fumadores antes del concierto como si con el no fuera la cosa, dejó clara su maestría a las seis cuerdas durante toda la noche.

Y qué decir de Kaspar Boye y Jon Larsen. Su base rítmica dio color y sentido a todo lo sucedido. Simplemente magistrales, tanto musicalmente, como asumiendo su papel dentro del espectáculo.

La nota descolorida de la noche vino de la mano del fallo de iluminación del escenario durante un par de temas. La banda se quedó unos minutos iluminada con una luz blanca, y como suele suceder en los grandes conciertos, este tipo de momentos se tornó mágico. El sonido de la banda, ese rockabilly heavy metalero que evoca en algunos pasajes a los años 50 o 60, con el marco incomparable de un Coliseo, por donde han pasado grandes nombres de esa época, se tornó sin quererlo en una regresión en el tiempo.

Pero la luz volvió, y con ella, el color y la magia. Varios clásicos habían sonado ya cuando hacia el final de la noche, y antes de meterse la banda hacia los camerinos, sonaba “Last Day Under the Sun” y me gusta detenerme en este tema porque sonó brutal en directo, y realmente no me lo esperaba.

Tras el mágico momento vivido con este tema, Poulsen y los suyos se fueron unos instantes antes de volver con la traca final. Y no hay mejor manera de reengancharse que con los acordes iniciales de “The Devil’s Bleeding Crown”. La gente quería más y el cansancio no hacia acto de presencia. Todo el público botando y danzando a ritmo de acordes demoniacos. Los momentos brillantes se sucedían, “Leviathan”, “Pool of Booze, Booze, Booza” y un definitivo “Still Counting”, que daba un broche festivo a una magnifica noche.

Volbeat se hicieron grandes. Su esencia, la que desprende su música, impregna generaciones nuevas, y atrae a viejos rockeros deseosos de nuevos referentes de altura. Su música es distinta, incomparable con el resto, no podemos decir que Volbeat se parezca a nadie y eso tiene un valor incalculable. Ahora está en sus manos que la espuma siga subiendo.

Volbeat set list:

  1. Pelvis on Fire
  2. Lola Montez
  3. Doc Holliday
  4. Sorry Sack of Bones
  5. For Evigt
  6. Sad Man’s Tongue
  7. Black Rose
  8. When We Were Kids
  9. Slaytan
  10. Dead but Rising
  11. Fallen
  12. Die to Live
  13. Seal the Deal
  14. Last Day Under the Sun
  15. The Devil’s Bleeding Crown
  16. Leviathan
  17. Pool of Booze, Booze, Booza
  18. Still Counting

No quiero dejar pasar la ocasión de agradecer enormemente tanto el trato recibido como todas las facilidades mostradas por la organización del evento y por la promotora Prime Artists para que pudiéramos realizar nuestro trabajo. Eternamente agradecidos.

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