Crónica: Stravaganzza, Sala Custom – Sevilla

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Llegó el día que muchas personas habían marcado en sus calendarios, la de un grupo que no volvía por la ciudad sevillana desde poco más de siete años: la banda madrileña Stravaganzza llegaba con su gira de regreso. Poco a poco la cola de personas que acudían al concierto se hacía cada vez más y más larga que pedían impacientes la apertura de puertas para entrar en la Sala Custom.

Y llegó el momento que todos esperaban impacientes. Comenzaba el concierto con la introducción del que era el primer acto del concierto con una voz en off y con el grupo de danza haciendo la primera performance de la noche relacionado con el nacimiento de un ave fénix que, una vez finalizada, comenzaba el grupo con el tema “Dios” que fue seguido de “En soledad me lamento” que también era acompañado del baile del grupo de danza unidas con unas cadenas representando la idea de la propia canción. Solo con ese comienzo la sala se caía con un público que no paraba de corear el nombre de cada uno de los integrantes y el del propio grupo hasta que Leo Jiménez, después de los agradecimientos a los asistentes, procedió a presentar el que sería el cierre de ese primer acto, “Mi tempestad”.

El igual que en el primer acto, el segundo acto también comenzaba con una performance con la voz en off que daba pie al que sería el segundo acto del concierto en el que se tocarían temas del disco “Sentimientos”, que comenzó con el tema “Esperanza”. El público no dejaba de corresponder y agradecer al grupo el concierto que estaban realizando, cosa que también fue agradecido por parte del propio grupo. La interpretación del segundo acto continuó con el tema “Pasión”, acompañado por cuatro de las chicas del grupo de danza en el que cada una representaba a cada una de las musas del arte. Después siguieron “Desilusión” y “Dolor”, cosa que hizo que el ambiente no decayera tanto encima como debajo de las tablas del escenario, ya que todo era una conexión entre Stravaganzza y el público. Después llegó un momento en el que se decidió que Pepe Herrero sustituía temporalmente su guitarra por el teclado para interpretar solo junto a Leo el tema “Nostalgia”, que luego después fue seguido de otro de los clásicos del grupo acompañado también del violín y el coro que también acompañaba al grupo, la mítica “Hijo de la luna” con el que daban fin al segundo acto del concierto.

Para dar comienzo al que sería el tercer acto, el cual se asociaba con el disco “Réquiem”, en el que el séquito de danza representaba un séquito de la muerte. Este acto comenzó del mismo modo que terminó el anterior, con uno de sus temas bandera como es “Deja de llorar”. Tras este hubo un momento el que, presentando el que iba a ser el siguiente tema, Leo tuvo una dedicatoria al fallecido Chester Benington, ya que el siguiente tema que interpretaron fue uno dedicado a la memoria de Big Simon, la canción “Grande”. Seguidamente, llegó otro de los temas esperados como era “Máscara de seducción” en el que Leo, de manera simultánea, colaboraba también con la performance de la bailarina que acompañaba al grupo en el escenario. En este acto llegaba a su fin con las canciones “Réquiem”, en la que tres de las bailarinas salían portando tres marcos en los que aparecían los nombres de Mary Shelley, Isabella Duncan y Alice Guy, cerrando de manera conjunta con Pepe al teclado y Leo a la voz con el tema “Inmortal”.

Finalmente, el grupo comenzaba el cuarto y último acto con la aparición de nuevo de esa voz en off hablando del renacer del ave fénix con la actuación de una de las bailarinas caracterizada como un ave fénix y que introducía el que fue el último disco de estudio del grupo, “Raíces”, que comenzó con el tema “Cuestión de fe” que abría ese disco. Tras haber agradecido al público por ser ellos los causantes de la vuelta del grupo, así como a todo el equipo que tenían detrás, organización y los miembros de danza, teclado, violín y coros que les acompañaban, continuaron con el tema “Sin amar” que fue acompañado con un baile acompañado de unos paraguas. Después llegó un momento más bruto como lo catalogaron ellos con la canción “Impotencia II” en la que esta vez no fue Toni Mero Mero el que acompañó a Leo con las voces guturales, sino que fue Korpa el que se encargó de esa tarea. El concierto llegaba a su fin con las interpretaciones de “Un millón de sueños” y que cerraba con el mismo tema con el que cerraba dicho disco, “Raíces” que fue acompañado por la última actuación del grupo de danza que portaba una serie de candiles.

Pero ese no era realmente el final, ya que el público pedía también a gritos más canciones que fue correspondido por el grupo, pero no con temas de sus trabajos, sino con dos versiones, la clásica “Desátame” de Mónica Naranjo y “Vivir así es morir” de Camilo Sesto.

Desde luego lo que se vivió en la Sala Custom fue un despliegue audiovisual digno de enmarcar en las retinas y mentes de todas aquellas personas que asistieron al concierto, unos viendo al grupo por primera vez y otros por volver a ver a ese grupo que tan buenos momentos les ha dado, pero que se ha hecho inolvidable y que sin duda es algo que hay que ver si se tiene la oportunidad de asistir porque desde luego es de diez y puede que haya más y no solo con respecto a la gira de reunión, ya que el propio grupo aseguró que el regreso sea algo más que la representación de sus antiguos temas.

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