Crónica SONISPHERE 2011 – Getafe Open Air, Madrid Sábado 16 Julio

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 El sábado se presentaba calentito, pero de verdad, en todos los aspectos…según entraba para escuchar como se despedían los suecos HAMMERFALL ya me sorprendía que a las cuatro de la tarde hubiera tantísimas personas en faena y con la crema solar en mano. No era de extrañar, yo sin irnos más lejos quería ser testigo de lo que acontecía con MASTODON desde el primer minuto. Me los crucé en el momento que se dirigían al escenario saliendo de camerinos y cortando el aire me transmitieron la sensación que estos tíos provocan cuando están dispuestos a liarla. Soplaba en el recinto en ese momento un ligero viento que por tratarse de Getafe, no era  cierzo, pero tenía pinta de hacerse notar cada vez más la ventolera y yo sonreía pensando en su  Live In Aragon . Sobre el escenario adaptaron sus modales, tal vez no fueron en actitud tan eufóricos como a otras temperaturas si los hemos visto, a excepción de su bajista Troy Sanders que parecía querer copular sobre los utensilios de la batería de Brann Dailor. También tuvimos pildorazos de guitarras enfrentadas en acordes que sólo de ver como las hacen sonar de esa manera sientes que se están desdoblando de sus cuerpos. A la espera de su nuevo material de estudio cautivaron a la gente con temas muy selectos que en ocasiones consiguieron levantar vítores que rompían el hipnotismo que ellos te producían. La actuación de APOCALYPTICA a unas horas tan intempestivas no lo veía tan claro pegando a plomo el sol como pegaba. Con una ecualización inicial desajustada que no hacía lucir la propuesta de los fineses, aunque cuando interpretaron  las versiones del  Master Of Puppeps ,  Nothing Else Matters y Seek And Destroy de Metallica parecía dar igual lo que estuviera sucediendo y algunos incluso se olvidarían del justiciero sol y pensaría que eran adorados por las mareas de la luna, pero se tratara de los astros que fueran, la gente cantó e interpretó aquellos temas en clave de  Sol Mayor .

Tipe Johnson de los Leningrad Cowboys es el cantante que llevan para interpretar algunos de los temas, fue un acierto que le da otro color a sus directos y los hace más amenos. Ver en un festival a DREAM THEATER es chocante, porque es una banda tan puntillosa con el sonido que no se entienda lleguen a permitir sacrificarlo por muy técnicos que sigan siendo sus integrantes en directo. No pudieron lucir como nos hubiera gustado y supongo que a ellos también, aparte de que las rachas de aire desplazaban su acústica aún más. Sobresaliente Mike Mangini en la batería sobre quien estaban puestos buena parte de las miradas y oídos, sobre todo considerando lo espectacular de su armadura sonora. Aunque uno a uno podría definirlos como espectaculares, tal vez no hilo tan fino la voz de James Labrie. El set list elegido no terminó de lucir por las circunstancias pero tampoco eligieron temas excesivamente largos, ajustando solos, sea el caso del que realizó su teclista Jordan Rudess. Nos dejaron una pincelada de su próximo disco  A Dramatic Turn Of Events estrenando el tema On the Backs of Angels.

El gran momento llegaba y IRON MAIDEN haría sonar la característica intro del Doctor Doctor de UFO con la que empezaba a hacer que vibraran todos y cada uno de los que allí estaban . Dos horas sería la cota para resumir un gran show donde tuvo muchos clásicos, pero también temas más recientes. La apertura correspondería a Satellite 15… The Final Frontier que pondría a la banda en el escenario con un Bruce Dickinson marcando el ritmo frenético de su evidente estado de forma, en parte reflejo de cada uno de sus compañeros, aunque con diferencia de intensidad en cuanto a movimientos, ya sabemos que siempre efectivos en las formas. Sonarían otros temas nuevos como  El Dorado en el primer tramo o más avanzado el show  The Talisman y Coming Home. En todo momento un sonido espectacular que nada tendría que ver con lo ocurrido antes y después de que finalizaran pues el sonido de Iron Maiden estuvo por encima de todo lo acontecido. Aunque a muchos les hubiera encantado que de pleno el show se lo dedicaran a los grandes éxitos no fue así, pero no olvidemos que Maiden es mucho más que todo eso y que su música es siempre digna de investigar en cada acorde y en cada letra. Degustamos temas más calmados y emocionantes como Blood Brothers y Where The Wild Wind Blows,  Dance Of The Death . Visionamos dos momentos  Eddie durante los temas  The Evil That Men Do y  Iron Maiden que desataría la euforia de todos, y no era para menos viendo las envergaduras de los mismos. Además de estar en continua comunión con el público vimos ondear durante  The Trooper la bandera inglesa a Dickinson en todo lo alto mientras el resto hacía que aquello sonara como nos tienen acostumbrados entre un gritería general, impresionante. Finalmente  Fear Of The Dark ,  The Number Of The Best ,  Halloweed Be Thy Name y  Running Free en sus distintos tiempos fueron encauzando un final que nadie quería, pero aún quedaban TWISTED SISTER quienes sin sonar como nos hubiera gustado, y era entendible después de Maiden, dieron una muestra de energía, intensidad, tesón y cachondeo de un colorido soberbio. No encontraba manera de distanciarme para ir a pedirme algo de beber, pues hacían que te quedaras pegado allí gracias a esa magia que despuntó sin duda en momentos como  Stay Hungry o We´re Gonna Take It que transformaron nuevamente en la versión  Huevos Con Aceite… después de solicitar ellos mismos que la cantaran así. Otro momento sublime fue cuando bromeó Dee Snideer con el tema  I Wanna Rock transformándolo en  I Wanna Fuck . Feo, guapo, pintando o desabrochándose el pantalón, es un puto crack, y consiguieron que el sentimiento se mezclaran con la euforia que otros momentos imposibles de olvidar tuvieron lugar, cuando sonó la preciosa  The Price y cuando se marcharon al ritmo de Come Out And Play. Y con la llegada de los otros ingleses era la hora de que URIAH HEEP consiguieran echar raíces de verdad en nuestro país después de cuarenta años en la carretera. Siempre fue una banda que en otros países tuvo más seguimiento que en España y que aquí cada vez que vino hizo salas de aforo ajustado en donde sin embargo hacían shows que daban a entender que les estabas viendo actuar en un gran pabellón. Pues por fin, y gracias a la caída del cartel de Alice Cooper, con su sustitución pudimos ver a esa banda en su salsa y aunque suene raro decirlo, ante un público que mayoritariamente nunca los vieron en vivo e incluso ni los escucharon, es decir un público que se quedó mayoritariamente  a ver que es lo que se cocía con estos tíos . Miles de personas vibraron con la magia de una banda abanderada por el guitarrista Mick Box, en donde los sonidos de teclado a quienes no supieran mucho de ellos les transportarían a Deep Purple, claro, pero no eran Deep Purple…sino los malogrados (para el éxito mayor que podrían haber tenido en todo este tiempo) durante décadas Uriah Heep. Algunos temas nuevos y algunos de sus clásicos como Return To Fantasy, Look At Yourself o  Easy Living fue suficiente para convencer a todos los presentes, y para satisfacer a quienes aún así nos dejaron con mono de más de ellos, puesto que tras Iron Maiden, consiguieron deslumbrar con un poderoso sonido, en donde la armonía era evidente cada vez que sonreían haciendo que pareciera estar brillando la dentadura del cómico Benny Hill, pero en estos sin ser falsa… porque siempre han sido y aquí lo demostraron una vez más, unos entregados a la causa del rock. Y para cerrar, Andrea Ferro y Cristina Scabbia, es decir LACUNA COIL. La merma en el público era evidente, pero ellos lo hicieron muy bien, incluso me pareció que en algunos momentos el sonido de bajo inundaba todo. La parejita italiana divirtieron y sorprendieron con una sucesión de temas rotundos con tintes de baile en ocasiones, y sino, la prueba de ello la guapa versión que se marcaron del Enjoy The Silence de los Depeche Mode. Fueron como el tapón que se quita de la bañera después de haberte sumergido en aguas aromáticas y tras una buena enjabonada, fueron como si estuvieran camino de ese desagüe que empieza a absorber el agua de la  superficie poniendo el final a un festival que tiene que cerrarse para empezar a pensar en una próxima edición, pero su esencia se quedó en la rendija al lado del tapón, no todo se fue por el sumidero, pues su sonido y elegancia quedó con el resto de la música que durante dos días nos impregnó de su magia, y también quedó el polvo… y los buenos momentos que vivimos y que queremos repetir el año que viene.

Raúl  Mr.Virus García

 

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