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CRÓNICA: SABATON+KORPIKLAANI+TYR (Sala Razzmatazz 2, Barcelona – 17.12.14)

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La noche prometía mucho para los amantes del Power Metal más potente e incondicional con la llegada de los suecos Sabaton a Barcelona, tanto era lo que prometía que la sala 2 de Razzmatazz, programada en un principio para el concierto, se quedó pequeña y tuvo que habilitarse la sala 1 para dar cabida a toda la gente que estaba ansiosa por disfrutar del show completo de Sabaton después que el pasado verano se comieran a todas las demás bandas en el Rock Fest con su escasa hora de actuación. Además esta vez venían acompañados por dos grandes bandas en su estilo, Tyr, punteros del Viking Metal, y Korpiklaami, abanderados del Folk Metal finlandés.

TYR
La tarde noche empezaba con la descarga de los feroeses Tyr, bañados en la maldita luz roja con la que los responsables de Razzmatazz se empeñan en teñir los conciertos de los teloneros en cada ocasión y que, a mi entender, deslucen en buena parte la actuación de los mismos.
 Debo reconocer que, personalmente no conocía nada del trabajo de esta banda y que me dejaron un muy buen sabor de boca con su Heavy Metal potente con claras influencias del Power y temáticas vikingas y de mitología nórdica en las letras que descargaron durante 45 min. Aproximadamente ganándose el favor del público que en esta ocasión fue madrugador y que daba un muy buen aspecto a la sala desde el inicio.
Todos los miembros de la banda estuvieron muy activos mientras iban cayendo sucesivamente Blood of Heroes, Hold The Heathern Hammer High, Grindavisan, Tróndur i Gotu, Mare of my Nigth, By the Sword in my Hand, Sinklars Visa, Lady of the Slain y Shadow of the Swastika que cerró brillantemente su actuación, moviéndose de lado a lado del escenario y ofreciendo claras muestras de su buen hacer y de su poderío como banda.

KORPIKLAANI
Terminada en olor de multitudes la actuación de los daneses Tyr, era el turno para el segundo plato de la noche, los finlandeses Korpiklaani, que venían a dejarnos una muestra de su Folk Metal cantado en finlandés y bien ejecutado por grandes músicos, excelente el trabajo de acordeón y de violín, sobre todo en los primeros compases de su actuación, que fue ganando en contundencia a medida que avanzaban los temas. Personalmente nunca he sido amante del Folk Metal, estilo que se me hace muy pesado pues el uso y abuso de melodías celtas y tradicionales junto con instrumentos inusuales para una banda de metal y ese aire fiestero, en el caso de Korpiklaani casi rayando la pachanga se me hace más apropiado para verbenas populares que para telonear a grandes bandas de metal. De todas formas hay que reconocer que está de moda, que gusta mucho a la gente y que cada vez más bandas lo practican, aunque mi opinión es que cuando pase dicha moda quedarán dos o tres y de las demás nadie se acordará.
En definitiva fue un show fiestero, con anécdota incluida de la subida al escenario de una pareja para que él le pidiera matrimonio a la chica, rodilla hincada y anillo en mano, como ya decía, más digno de una verbena que no de un concierto de Heavy Metal, donde se exhibió en gran manera el virtuosismo del acordeonista y el violinista pero que, en general, dejó bastante indiferente a la concurrencia a lo largo de su escasa hora de actuación.
El Set list de 11 temas fue el siguiente: Tuonelan tuvilla, Ruumiinmultaa, Juodaan viinaa, Petoelaimen Kuola, Metsamies, Sumussa hämärän aamun, Kantaiso, Ievan polkka, Sahti, Vodka y Rauta.

SABATON
Terminada la actuación de Korpiklaani la gente se agolpó ante el escenario impaciente por ver a la banda estrella de la noche: Sabaton. Iniciándose en megafonía The Final Countdown un griterío ensordecedor presagiaba lo que iba a ser esta noche, algo inolvidable para todos los presentes y que fue a mas con el devenir del tema de Europe enlazado directamente con la intro The March of War y explotando definitivamente con las primeras notas de Ghost Division que inició uno de los conciertos más impresionantes que he tenido ocasión de ver en mi vida. Con un tanque tamaño natural montado en el escenario que servía de plataforma para la batería y al que solo le faltó disparar entraban en el escenario como una exhalación Pär, Chris y Thobbe en sus trajes militares de camuflaje, corriendo de lado a lado entre las trincheras montadas en los laterales, seguidos de Joakim, micro en mano y ataviado con su chaleco antibalas, dispuestos a dejarse la piel en el escenario para ofrecernos su dosis de Power Metal.
To Hell and Back y Carolus Rex seguían en el set list con un público totalmente entregado saltando y coreando cada uno de los temas desde aquí hasta el final, seguidos de un Bona Nit Barcelona y una pequeña pausa para presentarnos su tema sobre las llamadas Termópilas Polacas; 40:1 que sonó a plena potencia  y con el tono épico que se merece. Finalizada la canción voló un top desde el público que Joakim cogió al vuelo, firmándolo y dejándolo sobre el tanque para que firmaran los demás miembros de la banda, antes de devolverlo a su propietaria. También nos anunció que tocarían al menos un tema de cada uno de los discos de Sabaton y que el público decidiría el set list definitivo que iban a hacer. Empezando seguidamente con Gott Mit Uns que el respetable eligió que cantaran en sueco.
Finalizada esta y entre bromas, características del simpático frontman de Sabaton, nos explicó que desde su primer bolo en Barcelona allá por el 2006 cada regreso habían congregado más público para verlos, siendo esta la primera vez que se pasaba (y de largo) de las 1000 personas. A estas alturas la comunión de la banda con el público ya era total y todo el mundo en la sala se lo estaba pasando en grande tanto encima del escenario como en la pista.
Siguió la noche con Soldier of 3 Armies, elegido por el público sobre Smoking Snakes, The Art of War, 7734, Far from the fame, tras la cual, era tanta la energía trasmitida por el público a la banda que Joakim dijo, en correcto catalán, em poseu Pell de Gallina (me poneis piel de gallina). Era el momento de que el público eligiera la siguiente pieza entre A lifetime of War y The Carolean’s Prayer, decantándose en gran mayoría por este magnífico medio tiempo incluido en Carolus Rex y que tocaron de forma magistral, pero la gente tenía ya ganas de platos fuertes, de grandes clásicos de los que abundan en la discografía de Sabaton y de saltar al ritmo de Swedish Pagans, que una parte del público empezó a corear, seguida al instante por toda la sala, y que nos ofrecieron, entre bromas de Joakim sobre que les estábamos amañando el set list, y ya que había tantas ganas de saltar siguieron con Attero Dominatus, su versión de la batalla de Berlin que hizo las delicias del respetable. Finalizada esta, le entregaron una guitarra a Joakim, quien empezó su típica broma sobre que no sabe tocarla. Un fan desde el público le gritó que no tiene ni idea de tocar a lo que él respondió con un inusitado Fill de Puta, que arrancó una estruendosa carcajada tanto de la banda como del público. Justo aquí, y entre bromas, enlazaron con unos magníficos solos, Joakim tocando Beat it de Michael Jackson, seguido de los dos guitarras con la sonata Para Eloisa de Bethoven y Master of Puppets de Metálica entre acelerados punteos de los tres. Era tiempo ya de Resist and Bite otra de las magníficas piezas de su álbum Héroes tras la cual, Joakim anunció que faltaba un disco por sonar: Call to Arms, del que nos dieron a elegir entre Uprising o White Death, decantándose el público por esta última, con la que terminaron esta memorable primera parte del show.
Quedaban los bises así que entre sonidos de sirenas irrumpían otra vez en el escenario para interpretar las tres últimas piezas de la noche: Night Witches, la imprescindible Primo Victoria y finalmente la canción que acostumbra a cerrar sus conciertos, ese homenaje a las grandes bandas de metal llamado Metal Crüe. Así, en olor de multitudes y absolutamente apabullados por la entrega del público, se retiraron del escenario, no sin manifestar su agradecimiento diciendo que era el mejor concierto que habían hecho en muchos meses.
Terminada la descarga de Sabaton, que quedará en la memoria de todos los asistentes durante largo tiempo, uno tiene la sensación que estos chicos, en unos años, van a ser capaces de llenar grandes pabellones hasta la bandera y que si siguen con este extraordinario nivel creativo mostrado en los últimos discos y con este potentísimo directo, son los claros candidatos a suceder a los dinosaurios de los años 80 que, poco a poco, tienen que ir apagándose y que se convertirán en la banda de referencia dentro del panorama Heavy Metal mundial.
Ahora ya, solo queda disfrutar en la memoria de este impresionante concierto y esperar impacientes a su regreso para el Rock Fest y el Leyendas del rock este verano.
CRÓNICA: QUIM BRUGADA
FOTOS: QUIM BRUGADA
 

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