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CRÓNICA: HELLFEST 2015 (21.06.15)

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HELLFEST OPER AIR 2015 – Clisson, Francia                     
DOMINGO 21 DE JUNIO
DSC07357 (Copiar)Hemos despertado con la sensación de que el día se nos va a marchar pronto, y eso significa que estamos en la recta final de este décimo aniversario. Sin embargo aún tenemos todo por delante, y tras pasar por la siempre decorada zona de prensa, recordamos las imágenes de las fantásticas chicas que siempre andan animando por la zona de prensa con sus posados entre los distintos vehículos decorativos. Muchos las habrán visto dando vueltas por el recinto del festival con sus enormes zancos, incluso participando de bonitos espectáculos de fuego a deshoras sobre el escenario exterior del Metal Corner, aunque sinceramente, DSC07300 (Copiar)nada nos va a distraer y nos hará perder el verdadero motivo por el que estamos aquí, así que al lío. Los finlandeses LOST SOCIETY son un ejemplo perfecto para comprender la continuidad del thrash metal en nuestros días. Durante este concierto sentía como con su sonido me acercaban a los orígenes de este estilo. Pertenecen a ese tipo de bandas integradas por jóvenes músicos que saben brindar a su público cada uno de los guiños necesarios en un breve espacio de tiempo. Para ello, además de contar con la vitalidad y ver como andan relampagueando

 LOST SOCIETY

LOST SOCIETY

continuamente por el escenario, mantienen la comunicación con quienes tienen delante, y por supuesto, demuestran que se lo pasan sobre el escenario mejor incluso que el público. Así se mostraron estos tíos, sugiriendo circle pits de primeras y también haciendo que se agacharan sus seguidores para luego incitarles a dar saltos, algo que ellos no dejaron de realizar en el escenario. Sin tener el don de la originalidad nos encantaron porque nos recordaban a lo que viviéramos hace décadas en las bandas pioneras.

ETHS

ETHS

Buen descubrimiento el de ETHS, producto local, con voz femenina al frente y un toque interesante en su metalcore marsellés, pero algo flojos en la movilidad en escena. Es posible que su cantante Candice tenga ese patrón establecido, y que quiera llamar la atención con sus formas hipnotizantes, pero me dio la sensación de que los nervios también tenían algo que ver con su parálisis parcial o que hay aún hay que macerar algo más la conexión con la gente. La influencia de bandas como Arch Enemy juegan un papel determinante en lo que a partes vocales se refiere, pero después de ver a las peligrosas e inquietas Butcher Babies el día anterior sobre esta hora y en el mismo escenario, procedían las comparaciones y pensar que el escenario ya se lo habían devorado estas otras dos demonias llamadas Heidi y Carla.

Saliendo de la zona de los escenarios principales volvemos a pisar el Temple y nos

THE GREAT OLD ONES

THE GREAT OLD ONES

llevamos otra sorpresa mañanera con THE GREAT OLD ONES acercándonos al mundo de las tinieblas con un black metal tan denso como armónico que te hacía imaginar algún tipo de misa negra gracias al rollo escénico que llevaban sus integrantes. Es por lo tanto otro ejemplo de corriente sonora francesa recomendada. La pose en directo gana puntos, y la apariencia de esta banda de encapuchados que momentáneamente vuelve la espalda al público entre una espesa niebla mientras tocan todos alrededor de su batería, pasa de poder llegar a ser el movimiento estudiado más simple que pudiera inventar cualquiera banda (y que tan bien ejercen el trío doom Conan), a convertirse en una sensación de actitud original. El hecho de ser tres guitarristas en escena les hace desarrollar con más fuerza una capa atmosférica impregnada en una constante sensación de melancolía.

Spherical Unit Provided

Spherical Unit Provided

Otros franceses de negro, pero esta vez en el escenario Altar, los Spherical Unit Provided, cuyo acrónimo es SUP. Hay veces que es mejor no llevar temas de introducción previos si te van a tener sobre el escenario tan inquieto como se le veía durante dos minutos esperando a que termine de sonar, pues igual para ellos mismos generaban cierta tensión. Ofrecieron un metal experimental con algún toque doom que conseguía hacerte llegar otras sensaciones sonoras gracias sobre todo a los cambios instrumentales. Las partes vocales, que era el trabajo de uno de sus guitarristas, a veces se empleaba en un par de registros distintos, y me dio la sensación de que una de esas voces estaba grabada para que aquello sonora con la máxima fidelidad al tema original, pero aunque intentara doblarla para conseguirlo, no quedaba del todo bien cuando se apartaba del micrófono y seguía escuchándose.

THE HAUNTED

THE HAUNTED

THE HAUNTED empezó con toda la fuerza esperada en una banda siempre demoledora en directo. Su contundente inicio con “No Compromise” fue cogiendo inercia, con una actividad frenética por parte de todos ellos, pero principalmente por el papel que juega Marco Aro con ese vozarrón y su manera de manejarse. El público con esta banda siempre tiene un comportamiento parecido, son como la chispa que inicia un fuego para devorarlo todo y cómo no, animado por toda esta euforia, su cantante terminó entre el público, quien incluso antes de darse el baño de masas, apareció con una notable herida en la frente, que intuyo se la hizo en alguno de esos momentos de euforia. Ya sabemos del hermanamiento que tienen con At The Gates, por amistad y paralelismo de algunos de sus músicos, pues bien, también hizo acto de presencia Anders Björler en las guitarras de forma circunstancial acompañando a su hermano Jonas, a quienes poco después veríamos juntos de nuevo en acción durante la actuación de At The Gates.

RED FANG

RED FANG

La cosa iba aumentando de intensidad en los escenarios principales, y RED FANG entraba en escena afinando sus instrumentos al tiempo que daba palique al público, para enseguida poner de bote en bote a la gente. Sin clemencia fueron desgranando una batería de acordes incendiarios que ponía a buena parte del público a surfear entre las cabezas. La particularidad que tiene esta banda norteamericana es que al turnarse en los micrófonos a la hora de entonar los temas su bajista y su guitarrista, les permite exponerse de una forma más visual y menos monótona en las partes instrumentales. Stoner armónico tocado a toda pastilla concatenando verdadera bombas, que de primeras choca para quien no conozca cómo se comportan en escena, ya que este cuarteto hace más ruido del que algunos pudieran imaginar en una primera impresión.

DARK TRANQUILITY

DARK TRANQUILITY

A los DARK TRANQUILITY les vi jugando simplemente su papel de grandes representantes del deathmetal melódicos, sin más, que seguro sería suficiente para sus seguidores, pero a mi se me hicieron algo monótonos, y conste que adoro a esta banda, pero tal vez esperaba un poco más de chispa en escena, algo más de movilidad de lo que habitualmente ofrecen, pero bueno, a lo mejor parte de la culpa la tenía que estuvieran pendientes de que los técnicos consiguieran hacer que cada uno se escuchara dentro del escenario, porque eran continuos los gestos de los músicos al respecto. Mikael Stanne andaba como a dos velocidades pero al menos con más aceleración y menos perezoso que el resto de sus compañeros, haciendo parones oportunos para recoger las muestras de cariño que cada vez que paraban ofrecía el público.

SNOT

SNOT

SNOT en el escenario Warzone motivaron algo más que curiosidad, porque era una buena ocasión para poder revivir las canciones que James Lynn Strait dejara para la posteridad tras llegarle la muerte en 1998 y por ende significar el final de esta banda a posteriori. No obstante, estábamos ante una nueva resurrección, y Carl Bensley era el encargado de revivirlo de una manera muy enérgica, quien se acordaría de él mencionándolo y al dedicarle este concierto, como seguro que hace en cada una de las actuaciones que viene dando junto a los guitarristas Mike Doling y Mike Smith, el bajista John Fahnestock y el batería Jamie Miller. Ya pueden estar contentos de tenerlo de cuerpo presente porque en su nombre, seguirán teniendo la combustión apropiada para seguir tocando los temas de aquellos discos titulados “Get Some” y “Strait Up”.

THE CROWN

THE CROWN

Ahora era el turno de THE CROWN y a continuación de Snot, muy oportunos al presentar algún tema de su nuevo disco “Death Is Not Dead” (¿qué opinaría Lynn Strait si se le pudiera interrogar a través de una ouija?). El caso es que estos sectarios death adoradores de lo anticristiano también hicieron mella en aquel disco titulado “Hell Is Here”, más a juego para la ocasión. Son 25 años de cambios en sus filas y parones intermitentes, y en sus distintas fases han tenido comandando la voz varias al actual Johan Lindstrand, alternando con otros vocalistas, pero es a éste a quién se le nota esa garra oportuna en escena, que pareciera desde una secta estar llamando la atención del público. Su concierto fue contundente, con las líneas básicas de un sonido que nunca tuvo necesidad de despuntar por lo original, sino más bien por la manera de tocarse en vivo.

WEEDEATER

WEEDEATER

WEEDEATER mientras tanto desde su burbuja doom rompían otro tipo de moldes en el escenario Valley. Su cantante y bajista “Dixie” Dave Collins parecía un loco granjero salido de un comic del oeste haciendo muecas de lo más extremas, mientras contorsionaba su cuerpo para darle más ritmo aún a tan particular manera de sonar. Pero para freaky su desgarbado batería Travis “T-Boogie” cuando alternaba tocando con su par de baquetas casi al mismo tiempo que le pegaba una patada al charles para hacerlo sonar con un pie que aparecía elevándose cada dos por tres con una aparente flexibilidad estudiada, y que motivaba que de vez en cuando saliera algo desplazado el soporte del mismo. Sin duda son muy singulares estos tipos de Carolina del Norte, que en formato de trío acaparaban más miradas en esta carpa, que antaño Angel Cristo en su circo con todo aquel séquito de fieras drogodependientes.

A DAY TO REMEMBER

A DAY TO REMEMBER

A DAY TO REMEMBER me parecieron una pieza más en el bonito puzle del festival. Su música ante un público adecuado es una fiesta asegurada por esa vitalidad que tienen ellos mezclando tantas tendencias bien recibidas por un público más juvenil. Su cantante Jeremy McKinnon sabe liderar la situación y el resto se muestran inquietos con esa efervescencia que es necesaria en una banda que siempre que la veo me parece que se encuentra en proyección.

NUCLEAR ASSAULT

NUCLEAR ASSAULT

Esperaba algo más de NUCLEAR ASSAULT, y al tercer tema ya entendí que no me iban a aportar más vibraciones de las que había recibido. La batería de Glenn Evans marcaba el ritmo que en los ochenta consiguiera emocionarme con discos como “Game Over” o “Handle With Care”, pero les vi con un enfoque fuera de tiempo, no sólo a John Connelly oculto tras sus gafas de sol, sino al propio Dan Lilker en el bajo, quien además no hacía buena cara y andaba enfadado con Connelly porque no le dejaba presentar los temas por el micro, algo que daba estar viviendo ese tipo de egos que provocan rencillas internas a distancia. Me daba la sensación de que querían encasillarse demasiado en la vieja escuela del thrash metal de la que formaron parte, y eso está bien, pero era todo demasiado “oye tíos, estamos aquí, porque nunca nos fuimos y seguimos haciendo lo que siempre nos gustó hacer. Bienvenidos al presente”. Pero bueno, al menos nos presentaron algún tema de su nuevo ep llamado “Pounder”.

EYEHATEGOD

EYEHATEGOD

La cosa iba de contrastes, porque EYEHATEGOD soltaron el freno y su propuesta empezó a rodar cada vez con más acierto. Su sonido basado en una pared doom con rasgos punks lo ilustra perfectamente su cantante Mike Williams, inquieto en escena y totalmente definido en su aspecto. Pareciera que se hubiera esnifado una bolsa de pegamento que luego tenía que ir expulsando de su nariz para no quedar congestionado. Era como si llevaran el ralentí a una velocidad de vértigo y mantener el motor con arrítmicas marchas que sonaban genial.

CAVALERA CONSPIRACY sonaron brutales, y sobra decir que a Max le vi con más empeño y desenvoltura que cuando actúa con Soulfly. La verdad que detrás su hermano Igor sobresalía además de por su corpulencia por su pegada, y eso los situaba en un marco visial autoritario. Aunque fuera de forma puntual, ver a Max marcarse esa parte de

CAVALERA CONSPIRACY

CAVALERA CONSPIRACY

percusiones dejando apartada la guitarra tiene su punto. Con independencia de los temas creados para la conspiración escénica, los clásicos de Sepultura fueron los pernios de sujeción. Imperecederos “Refuse/Resist” o “Territory” pusieron a todo el mundo a botar, no fueron los únicos, también pasaría con “Sum Of Your Achievements” de Nailbomb, pero sin duda el final estaba preparado para “Roots Bloody Roots”, y por desgracia le cortaron totalmente el rollo a la banda y al público, ya que los problemas de sonido que tuvieron en este escenario algunas bandas, les haría marcharse también a ellos sin terminar de explosionar la traca final.

EPICA aparecía en escena con mucha energía, custodiados desde lo más alto por su teclista Coen Janssen, y ofreciendo la dulzura de su cantante Simone Simons, a quien le haría falta un poco más de dinamismo en las partes instrumentales, en lugar de andar preocupada del encorsetado vestido y de sacarse los pelitos de la boca provocados por sus leves contoneos cabelludos. Aún sabiendo de las buenas intenciones y las muestras de felicidad que siempre ofrece esta banda, al llevar tantas

EPICA

EPICA

partes pregrabadas daba la sensación de cierta artificialidad. Las lenguas de fuego generadas sobre el escenario daban un poco más de presencia a la hora de contrastar un sinfonismo algo manido. Posiblemente Mark Jansen cuando montó la banda quiso encontrar en este nuevo proyecto, tras salir de After Forever, poder reflejarse en el espejo de Nighwish, en donde además canta hoy en día Floor Jansen con una presencia inimitable. Cuando Coen desde su teclado pedía un circle pit al público daban ganas de realizarle el baile de la silla por lo sintético del sonido, pero bueno, al menos el bailecito se lo hacían sus compañeros a Simone, moviéndose alrededor suyo dando siempre esa sensación de pasárselo muy bien.

LIMP BIZKIT

LIMP BIZKIT

A LIMP BIZKIT se les esperaba en masa y los pacientes seguidores en su mayoría eran un público muy selecto que iban a disfrutar con su espectáculo por muy desangelado que fuera éste. Flipé un poquito cuando les vi salir de esa manera tan estrafalaria y concretamente a Fred Durst como quien sale a pasear con toda la parsimonia del mundo. Un cero en espíritu. La tónica que se mantuvo entre tema y tema fue la de dejar pasar el tiempo entreteniéndose lo suficiente para charlar con los músicos, secarse, beber, y alguna que otra sandéz. Cuando comenzaron con “Full Nelson”, “Thieves” de Ministry y “Hot Dog” incluyendo guiños del “Master Of Puppets” de Metallica me pareció una interesante tarjeta experimental, pero Ferst Dust tras algún que otro lance de furia parecía tener menos alma que un cántaro de barro. Muy bueno el disfraz de Wes Borland dando vida a un personaje nervioso enmascarado que hacía rugir su guitarra cuando se daba el caso, sacando de ella sonidos complejos.

SAMAEL

SAMAEL

Como no encontraba las revoluciones precisas en los muchachos de Florida, abandoné mi posición privilegiada y marché hacia las carpas para ver en el Temple a los suizos SAMAEL, quienes una vez más demostraron tener ese poder para desarrollar de forma maquinal esa bola de sonido destructor que sale de los teclados de Xytras en forma de bits simulando ser una batería. Desde luego que allí tenía la propia para percutir simplemente con ella o utilizarla al gusto tras el primer plano que generaba Vorph, que igualmente cuando tenía que dejar la guitarra para amarrarse en sus momentos de furia al micro así lo hacía. Conmovedores de veras, la pena fue pillarlos ya empezado todo, porque sabes que desde un primer momento harán sonar tambores de guerra con toda esa épica que no deja de crecer hasta que se desvanece.

AT THE GATES

AT THE GATES

AT THE GATES fue otra apuesta brutal, más sabiendo que se encuentran girando a propósito de este momento tan particular que atraviesa la legendaria banda sueca desde que decidieron volver a la carretera con temas nuevos, que grabaron el pasado año bajo el título de “At War With Reality” , un disco que se hacía de esperar ya que su anterior grabación de estudio databa de 1995. Por lo menos hasta donde yo vi, fueron tocando varios temas nuevos intercalados con otros antiguos, fue el caso de “Death And The Labyrinth”, “At War With Reality”, “The Circular Ruins” y “Heroes And Tombs”. Ambientados entre tinieblas despuntaban sus siluetas por el escenario, especialmente la de Tomas

AT THE GATES

AT THE GATES

Lindberg que no paró ni un momento de punta a punta, algo que seguramente tendría en cuenta Mikael Stanne, ya que apareció de forma sorpresiva en el foso y cuando se dieron cuenta los músicos iban allí a dedicarle algunos guiños y miradas. Ya os comenté que parte de At The Gates habían estado en el concierto de Dark Trankility, así que ahora su cantante les devolvía esta visita de cortesía.

SAINT VITUS

SAINT VITUS

No podía quedarme sin ver a SAINT VITUS en la carpa contigua, tocando al mismo tiempo que At The Gates. La anterior vez que los vi fue con Scott “Wino” Weinrich, y ahora que tiene que cumplir cuentas con la ley, tras estar solventando problemas por la tenencia de sustancias ilegales, la ocasión pasaba por verles con Scott Reagers, la voz de los primeros tiempos de esta banda doom pionera de Los Angeles. El mal trago por el que tuvieron pasar el resto de la formación de Saint Vitus meses atrás, teniendo que cantar algunos temas entre ellos y otros amigos, para poder sacar la gira adelante ya quedó en el olvido después de presencia esto. Me conformé con llegar a los tres últimos temas del concierto, “Burial At Sea” y “Saint Vitus” con el tono original de este cantante y el clásico “Born Too Late” de la época de Weinrich. Magistrales, ¡como se lo pasaron!, y para no variar… de repente Phil Anselmo apareció sobre el escenario ojo avizor, al tiempo que Dave Chandler se daba un baño de masas entre el público sin desprenderse de la guitarra.

IN FLAMES

IN FLAMES

En IN FLAMES hace tiempo que los espectáculos de luz han adquirido un protagonismo muy importante en sus directos, que sin ellos con seguridad tendríamos otra impresión de cómo son los conciertos de los suecos en la actualidad. Las cosas han cambiado si los comparamos con años hacia atrás en los que se mostraban como una banda más poderosa en el sonido, sin necesidad de tantos samplers electrónicos y otras moderneces recurrentes que hoy están ahí y que se las aceptamos como evolución. Creo que esto les ha debilitado algo sobre el escenario en cuanto a poder sonoro. Aún siendo ésta la tesitura que manejan hoy en día, a Anders Fridén en este concierto lo vi bastante activo, subiéndose en los montículos de escenario igual que sentándose en el borde del mismo y bueno, el resto de la banda también me dio la sensación de que sabían lo importante que es entregarse un poco más revolucionados.

KORN

KORN

La anterior vez que pisaran KORN Hellfest lo hacían reinventándose con un show lleno de momentos experimentales, fruto de su evolución, ahora rebobinaban su historia para situarse en 1994 y recuperar su disco homónimo tocado tal cual el orden que podías escuchar en tu propia casa, por eso cuando durante el tema “Clown” se fue el sonido y se tuvieron que marchar fuera de escena, pensé “ha saltado la aguja”, también pensé que Jonathan Davis podría tomar el camino equivocado y no salir a tocar de nuevo, pero sí, dieron continuidad a la pista que procedía y seguro que con el miedo en el cuerpo de que les volviera a pasar otra vez y se les fastidiara el show. No me terminó de gustar que

intentaran hacer un reflejo tan fiel con esos silencios entre pista y pista porque sentí todo aquello como muy distante hacia el público, pero por otro lado, fue una manera de imaginar como ellos podrían ensayar cada uno de esos temas en aquella época. El tiempo restante de concierto se lo dedicaron a “Falling Away From Me” y “Freak On A Leash” para aquí si dirigirse por el micro a la peña y así conectar algo más.

Lo de NIGHTWISH fue un bonito final, con un toque mágico, por la música, las vestimentas utilizadas, el fuego, el confeti, la ilusión de estar pensando en volver el año que viene a este mismo lugar para vivir algo como mínimo similar, y por supuesto… por ese pedazo de cantante que tienen por bandera. Floor Jansen es algo

NIGHTWISH

NIGHTWISH

más que una voz impresionante, es la sensación de una inmensidad que sabe provocar, expresarse y en definitiva interpretar cada paso, mirada o nota. Todos los demás músicos, aunque ya estuvieran allí antes que ella, se quedan en un plano secundario, y vosotros bien sabéis que con las anteriores cantantes esto no ocurría. Hicieron cinco temas de su reciente trabajo “Endless Forms Most Beautiful” entre los que sonaron “Shudder Before The Beautiful”, “Êlan” y “Weak Fantasy”, quedando patente que una vez está presente la voz de Floor en estas canciones, la banda de Tuomas Holopainen ha superado un nuevo ciclo.

Texto y fotos: Raúl García / Oscar Torres

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