Madness Live!
Últimas noticias

Crónica: Festival CASTELO ROCK (Muros) – 26/07/19

Inicio » Crónicas de Conciertos y Festivales Rock y Metal » Crónica: Festival CASTELO ROCK (Muros) – 26/07/19

El Castelo Rock, uno de los festivales de referencia en Galicia, celebraba su decimosexta edición el pasado 26 y 27 de julio con un cartel de lujo. La preciosa localidad de Muros acogía una multitud de gente en lo que se volvería en un fin de semana de fiesta grande.

Lo primero que nos llamó la atención nada más llegar al recinto, es la gran organización del festival. Todo muy medido, todo muy correcto, sin colas, con un acceso muy rápido y una distribución dentro del recinto muy bien pensada.

Una tónica continua del festival, que queremos destacar antes de hablar de las bandas y que nos dejó muy buen sabor de boca, fue la rapidez de los cambios de escenario entre bandas. Con un horario respetado escrupulosamente, el festival fue muy dinámico y entretenido.

También muy destacable fue el sonido de todas las bandas, pues sin excepción ninguna, el sonido que ofreció el festival fue sin duda alguna el de un gran evento.

Metidos en faena e intentando ver el mayor número de bandas posibles (salvo un par de ellas que por motivos logísticos nos perdimos), el viernes 26 arrancamos la aventura del Castelo Rock con una banda que cabalga entre un rock n roll muy stoniano y un hard rock muy fresco, The Broke.

The Broke nos sorprendió gratamente. Primera vez que teníamos oportunidad de ver a esta banda en vivo, y tanto su sonido como su actitud sobre el escenario nos engancho. Con un sonido muy limpio y un repertorio muy dinámico, la banda de Moaña (Pontevedra) fue quien de ganarse al poco público que había accedido al recinto a primera hora.

Una banda que debemos seguir y estar atentos a su evolución, porque esta primera impresión nos dejó un sabor de boca inmejorable.

Acto seguido, y sin demasiada demora, los vigueses Aphonnic aparecían sobre el escenario. Lo que esta banda ofreció a los presentes fue simplemente …excepcional.

¿Qué podemos decir que no se haya dicho ya de Aphonnic?…su legión de seguidores no para de crecer, su directo es demoledor. Fuerza, garra, lucha y sobre todo constancia. La constancia que los mantiene vivos, que les ha hecho crecer. Nadie les ha regalado nada. Cinco álbumes a sus espaldas y un sexto en camino. Todo lo bueno que les pueda venir se lo han ganado con creces.

Su directo deambulo sobre sus dos últimos trabajos, “Heroes” e “Indomables”, de donde sonaron himnos como “Mi capitán”, “Luz y Fer”, “Ombligos” o “Aquellos maravillosos”, coreados todos ellos con tanta pasión como la que desata la banda. Pero también hubo lugar para su primer álbum en castellano, “6 Bajo Par”, quizás el álbum que lo cambio todo.

Están en un momento impresionante. Se merecen dar un salto y empezar a estar en zonas más altas de los carteles. Y no tenemos dudas de que si su nuevo trabajo, “La Reina”, que saldrá a finales de año, sigue con la evolución de sus hermanos mayores, lo conseguirán.

Tras Aphonnic, y con un ambiente caldeado, le tocaba el turno a Evaristo Paramos y sus Gatillazo.

Con Gatillazo llego el desmadre. Vasos por el aire, luchas por subirse a la valla, por subirse al escenario…lo que viene siendo normal en cada concierto de la banda.

Sobre este punto podemos decir que tanto la organización del evento, como la seguridad del mismo tuvieron un comportamiento ejemplar. No era fácil controlar la situación, y lo lograron con mucha solvencia y dialogo.

Lo que fue en si el concierto de Gatillazo, pues lo que nos tienen acostumbrados, un sonido muy limpio, muy directo y sin respiro. Con un Evaristo “escupiendo” mil verdades por la boca, que de tan reales llegan a sonrojar.

Como dato curioso el de un espontaneo que consiguió subir al escenario con la ayuda y el beneplácito de Evaristo. Subió, cogió un micro y se marcó un tema a dúo con el de Salvatierra, para luego bajarse del escenario como si lo que acaba de ocurrir fuera lo más normal del mundo.

Y es que Gatillazo es así. Su música te absorbe. Evaristo tiene un poder de atracción metal digna de estudio. Y la banda, esos cuatro excepcionales músicos que necesitaba Evaristo para conseguir el sonido deseado antaño, convierten su música en un puro orgasmo metal.

Entre sus temas “La Ultima Patada”, “Esclavos Del Siglo XXI” o “Desde El Cariño”. En definitiva, conciertazo reivindicativo en el que no faltaron ni los putos Gremlins.

Después de tal derroche de inteligencia “molesta”, llegaba la hora de Desakato, y bueno, claro estaba, los vasos vuelven a volar, la energía vuelve a resucitar y las ostias con “encanto” se pasean entre pogos y demás artes marciales presentes en el “cogollo”.

Desakato, con un estilo que va desde el Hard Rock más cañero hasta el Punk Rock más atrevido, tiene un directo arrollador, y así lo volvió a demostrar una vez más. Sus letras cuentan historias. Historias molestas y llenas de rabia, como en “Heridas abiertas”, o en “Tiempo de cobardes”. Pero también hubo lugar para himnos como “Cada vez” y “Cuando salga el sol”.

La banda asturiana siempre fue muy bien recibida en tierras gallegas, donde cuentan con una legión de seguidores fieles. Pero en esta ocasión se le sumo la inercia del festival y de las bandas que tocaron con anterioridad, dejando ante ellos a un público entregado desde el minuto uno, a lo que la formación respondió con un concierto brillante.

Tras Desakato era la hora de Bastards On Parade. Siendo sinceros, una banda totalmente desconocida para nosotros (y eso que se formó en 2007 en la Coruña), que quizás haya pasado alguna vez ante nuestros ojos y no le hayamos prestado la atención que se merecían.

E de decir, que nunca me llamo en demasía la inclusión de la gaita en la música rock. En algún tema específico sí es un instrumento que te puede dar cierto juego, pero la inclusión del instrumento como signo de identidad diferenciadora nunca me gusto, aun siendo gallego, como soy.

Existe cierto auge por tierras gallegas en lo referente a la gaita y a su inclusión contra natura en determinados estilos musicales que raya lo absurdo. Pero dicho esto, diremos que no es el caso de Bastards On Parade.

Su estilo Punk Rock Celta me dejó una buena impresión, aun sin ser un estilo que me atraiga mucho (y esto es cuestión de gustos). Pero la verdad es que esta formación suena muy bien, y su música está muy trabajada. Consiguen que su concierto sea una fiesta continua y el público se lo pasa en grande.

Como se suele decir, lo cortés no quita lo valiente, y desde aquí no vamos a criticar a una banda porque su estilo nos guste más o menos. Ni lo vamos a hacer, ni se lo merecen, porque en sí, la banda lo que hace lo hace bien, lleno de sentido y calidad, y a los que le guste más este estilo música podrán encontrar en esta formación a una muy buena banda de Punk Rock Celta.

Y así acabamos la noche del primer día, en la que aún quedaba una última actuación, pero a la cual no pudimos asistir por problemas de horarios y logística. Pero nos fuimos con las pilas muy cargadas para afrontar el segundo día de festival.

Déjanos tu comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.