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Crónica Download Madrid 2018: Viernes

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Llegaba el segundo día en la Caja Mágica de la segunda edición del Download Festival Madrid, el más esperado por muchos, dado el enorme cabeza de cartel, igual que el ego de los mismos, que fueron los que decidieron que obviamente nadie más iba a querer ver durante las tres horas y media más largas de nuestras vidas a cualquier otra banda, habiendo tres escenarios más. Pero luego hablaremos de ello…

Un poco más tarde de lo que nos hubiera gustado, pero a tiempo llegamos para ver nuestra primera actuación del día con Bullet For My Valentine, quienes, lamentablemente, debido a la ingente cantidad de fans ansiosos por G’n’R y compañía hacía que hubiese muy poco movimiento por parte del público reducido de fans de la banda, en comparación con toda la gente que esperaba ya en buenos puestos a los otros. Además, dieron un espectáculo sencillo y algo soso, con un sonido normalillo en el Main Stage 1. Don’t Need You, Your Betrayal, Scream Aim Fire y el clásico Tears Don’t Fall, fueron algunos de los temas de su escaso setlist debido a su horario.

Nos desplazabamos al Main stage 2 para disfrutar del espectáculo de Clutch, todo un show lleno de energía, buena música, buen rollo y un sonido acojonante. El público ya se ponía la crema solar por segunda o tercera vez, algunos ya iban quemados del anterior día, pero eso no impidió que bailasen al ritmo del X-Ray Visions, nada más y nada menos que para empezar, junto a otros temas como Gimme the Keys, A Quick Death in Texas y The Mob Goes Wild. La banda de rock norteamericana nos hizo bailar y vibrar con sus temazos y su imparable marcha antes de la desesperación que se avecinaba…

Y llegó, el esperadísimo momento para muchos de los asistentes del segundo día del Download Madrid. Guns n Roses llegaban con la formación recompuesta, cosa que ya vimos en su pasada gira de reunión por Europa. Un show como si de ellos solos se tratase y no de estar en un festival, ya que su ego es inmenso y obviamente suponemos que pidieron esa exclusividad de atención durante su actuación sin tener a ninguna otra banda en el resto de Stages, lo cual permitió la organización y que a más asistentes de los que pueda parecer debido a las personas que fueron única y exclusivamente ese día por esta banda, nos fastidió. Sí, e una banda mítica, una banda de las que ”hay que ver” al menos una vez, pero una cosa es eso hacerlo en una gira propia y otra que metan el tiempo de esa gira en un festival, donde grupos de la misma talla como Ozzy o Judas Priest no toquen tanto, aunque sean quienes son. Y menos vaciando el resto del recinto para ellos solitos. Pero basta ya de quejas… para los fans acérrimos, sería un auténtico disfrute de espectáculo, con todos los clásicos inimaginables y los infinitos y aburridos solos de Slash, más alargados de lo habitual, haciendo alarde de su técnica. Un Axl Rose que aunque recuperado, se le nota la edad y dejó mucho que desear, leyendo las letras y hasta suponemos que con un poco de playback, ya que, aparte del sonido malufo del Main Stage 1, si te fijabas en las pantallas, se observaban cosas muy raras entre la boca y la melodía… pero no esperábamos gran cosa de esta actuación, la verdad. A falta de media hora para acabar, la gente ya se agolpaba en los escenarios 2 y 3 para los siguientes shows que revivieran el festival y a tooodos los asistentes que decidieron darse un descanso, que se hizo demasiado largo y desesperado, hasta que acabase la banda. En nuestra opinión, uno de los peores conciertos del festival. Con un total de 31 canciones en el setlist, estos clásicos fueron algunos de los que los mayores fans y los nostálgicos pudieron disfrutar: Sweet Chlid O’ Mine, November Rain, Knockin’ on Heavens Door, Paradise City, Don’t Cry, Welcome to the Jungle y You Could Be Mine.

Y por fin, Parkway Drive llegaban al Main Stage 2 para devolvernos a la vida y hacer que de inicio a fin, no parasemos de movernos… circle pits, seguro que algún wall of death y momentos de palmas y saltos multitudinarios llenaban hasta el fondo este escenario. No vamos a mentir, a los australianos les vino de perlas salir después del tostón de Axl y compañía pero entre eso y la brutalidad que descargaron aquella noche, se coronaron como uno de los mejores directos del Download Madrid de esta edición. Capitaneados por Winston, arrasaron con el público y todo lo que se puso a tiro en un show que nos devolvió las ganas de vivir, llenándonos de energía de sobra para haber seguido con ellos mucho más de lo que tocaron, o con más bandas, si los horarios hubiesen dado para más…

Por si no habíamos sudado lo suficiente, ellos decidieron hacernos sudar un poco más. No cabía un alma y entre tanto vaivén apretujado, aquello parecía una sauna pero mereció la pena por el espectáculo que se montaron los chicos. Muy agradecidos de ver a tantísima gente presente y dándolo todo con ellos y para ellos, con clásicos del grupo como la famosísima y esperada Carrion, Karma o Wild Eyes, junto a temas más actuales como Crushed que de inicio a fin se ganaron al público y se lo metieron en el bolsillo. Simplemente, increíbles, una puesta en escena sencilla pero potente y con un sonido espectacular.

Una pena que después no hubiese nada más, aparte del correspondiente DJ porque nos dejaron con energía demás, a pesar de toda la que gastamos con ellos (habíamos descansado demasiado durante GnR) Lo mejor para acabar un día de festival bastante soso y con muy poca chicha.

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