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Crónica: DOWNLOAD FESTIVAL MADRID 2019 – Viernes

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¡… y la tercera edición llegó! Mucha era la incertidumbre de esta nueva página de uno de los festivales más mediáticos del mundo. En el libro del Download España, tuvimos hace dos años una edición con un cartel bárbaro para iniciar la andadura en Madrid, le siguió el año pasado otro cartel de altura, pero con varios problemas que hicieron muy difícil disfrutar en plenitud del evento. Llegaban el 28, 29 y 30 de junio con un cartel discutido y la memoria de los problemas del año pasado te llegaba a preguntar cómo sería esta tercera edición.

Scorpions, Slipknot y Tool en fecha exclusiva se postulaban como los cabezas de cartel, acompañados por compañeros de lujo como Sabaton, Amon Amarth, Architects, Papa Roach o Stone Temple Pilots entre otros.

La primera jornada contaba con los alemanes Scorpions junto a Papa Roach, Sabaton, Children of Bodom, Mantar, Rolo Tomassi y más. Las largas colas de espera para la entrada con pulsera de otras ediciones, se vieron muy reducidas hasta el punto de no haber ninguna espera y hacer que todo fluyera a su ritmo. Primer minipunto a favor. El siguiente paso era el tema del mal olor que hubo el pasado año. Durante todo el festival, salvo algunos minutos en la esperar en Slipknot, lo hubo, pero apenas duró. Segundo minipunto ganado y vamos a hablar de la temperatura. 40 grados y ver la muerte por insolación de cerca. Pues bien, en los dos primeros conciertos de cada escenario se sacó la manguera para refrescar a todo el público posible bajo la cuarentena de grados. También se repartió agua desde los ayudantes de escenario y todo siempre apoyado por permitir entrar botellas de agua de 1.5 litros como máximo al recinto y poder recargarse. Medida ya fundamental en todos los festivales. Tercer minipunto.

Dejando los minipuntos a un lado, empezamos el día con los madrileños Hiranya en el cuarto escenario a primerísima hora bajo un sol abrasador, pero no les quitó el ánimo a los chicos ni al público que asistió a verles. A pesar de llevar poquito, ya tiene dos discos bajo el brazo y lo dan todo en cada espectáculo, cosa que demostraron muy bien y además muy sorprendidos y agradecidos de toda la gente, amigos y conocidos que fueron a verles a esa horrible hora y disfrutar con algunos de sus temas como «Iemon«, «Lost» o «Dishonor«.

Entonces se formaba un torbellino muy potente con la música de Comeback Kid en el escenario 2. los pobres con todo el sol de cara pero dieron un show espectacular, con una fuerza descomunal y buen sonido. Hardore punk desde Canadá, de lo clásico dentro del género tras casi 20 años de carrera a sus espaldas. A pesar de la torradera, la gente hacía mosh pits y venían con muchas ganas de fiesta y de disfrutar de la brutalidad al máximo, con algunos temas como «Die Knowing«, «False Idols Fall«, «Wake the Dead» o «Surrender Control«, entre otros. Ya se podían haber traído algo de fresco del norte, seguro que lo pensamos muchos de los presentes, porque nos hicieron sudar la gota gorda sin duda alguna.

Le Temps Du Loup. Aquí ya te das cuenta de que el público de Download Madrid tenía una gran oportunidad para arrimarse a estilos de música más allá de lo puramente mediático. El post-metal y el progresivo tenían en este cartel mucha importante con bandas como LTDL, Leprous, Toundra y los mismos Tool. Le Temps Du Loup jugaron en casa con su “Cardinal” bajo del brazo, y el resultado fue muy favorable sin duda.

Una hora no apropiada para este tipo de música con el calor por bandera, pero ahí estuvimos un gran número de personas escuchando el trío formado por Álvaro, Nacho y Hannibal. Allí, bajo la lupa del sol, pudimos escuchar cómo suena este “Cardinal” en directo con “Eulerian”, la segunda parte del “Karellen” y para acabar con el “Plague Fort” a modo de epopeya. Espero y deseo que continúen este proyecto porque es una apuesta fuerte en la escena y en España, a ver si la banda paralela de Nacho, Jardín de la Croix, les deja un hueco en 2020…

Primera prueba superada y giramos para ver a otros que jugaron en casa e hicieron uno de los conciertos más animados de la edición. Vita Imana dentro de su tour de su último y renovado “Bosa”, estaban por demostrar que también son banda para grandes audiencias. Tenían que salir a matar ya que es una banda que necesita ese paso para ser un gran referente en el país. No por calidad, que tienen de sobra, sino por ese misterioso punto de marketing que cualquier grupo necesita para ser considerado básico en un país.

Pues bien, desde el primer tramo del concierto ya se veía que la lección la tenían aprendida. Mero Mero a la voz siempre hiperactivo y a un nivel vocal muy bueno. Diego imperial y Dani marcando como siempre un ritmo endiablado con el que las canciones del nuevo trabajo como “Desfiguradas” mejoran en directo una barbaridad. También sonaron clásicos como el “Romper con todo” y “Un nuevo sol” en el que, acompañado del tradicional remojón de agua, dejó una sensación más que épica. Gran concierto y deseando que Vita Imana despunte como un jodido cohete.

Nos pegamos la caminata bajo la mortal ola de calor refrescándonos en los ventiladores gigantes antes para irnos a la otra punta del recinto, pero es que los jovencísimos Cannibal Grandpa lo merecían demasiado. Repartiendo leña a base de bien con grindcore del bueno. «Drown in Silver«, «Mandinga» o «Kimdong Under Your Feet» entre otras de sus canciones, repasando sus dos trabajos de estudio titulados «Feed your Food» y «Septum Signa Inferno«.

Ahora cogemos dirección stage 2. Children of Bodom y su enésimo concierto en España después de que el verano pasado se pudiera ver en la pasada edición del Leyendas del Rock. Los de Alexi Laiho y compañía vinieron con el “Hexed” por bandera y fue el fiel reflejo de lo que es el álbum, una actuación cansada y poco novedosa. Los que hemos visto a la banda muchas veces, vas notando que les falta un descanso largo que les haga innovar. Básicamente el setlist resume lo que la banda sabe que puede llegar a funcionar. Mezcla del “Are You Dead Yet?” y luego cositas varias por ahí.

Empezar con la homónima del mítico trabajo de la banda, junto con el “In Your Face” o “In You Want Peace… Prepare for war” para acabar metiendo con calzador cosas del “Follow the Reaper” y el “Downfall” de su segundo álbum. De lo nuevo, sonaron sin mucha compasión, y con la sensación de no creerse ni ellos mismos lo que están tocando. Eso se vio reflejado en el público porque salvo los tradicionales aplausos del final, durante el transcurso de la canción aquello parecía un estar por estar.

Muchos teníamos unas ganas tremendas y por fin, Papa Roach aparecían sobre el Main Stage 1 para acabar deshaciéndonos por completo, aunque los manguerazos y las botellas de agua de parte de la seguridad del foso fueron nuestra salvación. Capitaneados por el gran Jacoby Shadixx que no ha perdido esa magia en la voz con el paso de los años y que fue todo un show man, sabiendo lo que la gente quería y esperaba de una banda de su renombre. Punk rock alternativo al más puro estilo americano salido del horno a inicios de los `90 y que poco a poco fue evolucionando hasta convertirse en una de las bandas referentes dentro del estilo musical. Por supuesto, entre su repertorio de casi una hora a falta de 5 minutos, no pudieron faltar clásicos temas como «Last Resort«, «Getting Away with Murder«, «Scars» y algunas nuevas como «Elevate«.

Y volviendo a la otra punta del recinto, en el Stage 4 se cocían algo muy Brutus, compuesto por tres integrantes y cuya vocalista es a la vez la batería (Stefanie), una propuesta muy interesante desde Bélgica de rock progresivo y alternativo. Toda una revelación musical que no dejó indiferente a ninguno de los asistentes que seguro que no tenían nada mejor que hacer o que ver y se quedaron igual que nosotros de perplejos, ¡pero con mucho gusto!

Subimos de nuevo al escenario 3 para ver a una banda que está pegando fuerte últimamente. Hablamos de The Wizards y su rock que intenta recordar a los mismos Mötorhead. Comparaciones a un lado, la banda tiene carácter y un estilo que en nuestro país puede quizás no encajar, pero quizás es hora de que salieran bandas así que llevan años defendiendo un estilo que tanto se alaba de la frontera para afuera.

La banda aprovechó hasta el último minuto de los casi 45 que tuvieron para poder demostrar que quieren quedarse (si acaso ya no son permanentes). “Circle of Time” y “Who are you, Mr. Gurdjieff?” fueron temas que dejaron caer y demostrando que las oportunidades que la banda tiene de tocar en Europa no son fruto de la casualidad. ¡Y qué cojones! ¡Que son de Bilbao coño!

Llegamos a un punto crucial donde tocaba ver a Sabaton. Los suecos son la banda del momento en cuanto a que están en todas partes y crean ese amor-odio por parte del público. Personalmente, estoy cansado de ver un show repetitivo y sostenible por la nueva ola de fans jóvenes que entran en el mundo del power metal con bandas de este estilo. Ahora bien, había que verificar en qué estado llegaba la banda antes de que salga su “The Great War”. Hay que decir que al terminar el concierto todo era alegría y con ganas de más.

Sabaton está con un repertorio formado con el que puede tener al público coreando de principio a fin. Sin duda “Carolus Rex”, The Lion from the North” y el himno “Primo Victoria” son ingredientes que levantan a un muerto, pero la comunión banda-público fue tremenda. Aún sin mucho que desvelar lo que será este nuevo álbum (sólo tocaron “Fields of Vergdun” para empezar)¸ sí se hizo un gran setlist con temas del “Heroes”, “Carolus Rex” y sobretodo, del “The Last Stand”. Sin prácticamente momentos de bajón, el grupo estuvo soberbio e hizo que me vuelvan las ganas de ver a Sabaton que ya tenía abandonadas.

Antes del plato fuerte del día, hicimos una pequeña escapada hacia el escenario 3 para contemplar el espectáculo sonoro y visual de la banda de sludge metal alemán Mantar, formada por el vocalista y guitarrista junto al batería. Un proyecto musical duro de roer pero con una increíble potencia sobre el escenario, nada de aburrimiento y de pesadez como se suele esperar de bandas de este género o similares como el doom y derivados. Sonido atroces y desgarradores con mucho juego de humo y contraluces y una puesta en escena simple pero peculiar, ambos mirándose frente a frente como si se tratase de un duelo, dándole sendos perfiles al público.  Un show digno de admirar en todos los sentidos.

Después del mortero y el tanque, llegaba el momento de acudir a la parada de los Scorpions en la capital. Semanas antes pudimos ver un estado de forma más que bueno en el festival malagueño Rock The Coast, y como bandas que igualan actuaciones como si fuera repeticiones de programas, Scorpions vino a hacer lo mismo que hizo semanas antes en el sur. Ninguna sorpresa y por momentos, se notó que parte de una audiencia joven no entendían qué hacían viendo a los alemanes.

Mucha gente conoce los 3 o 4 temas de la radio y basta. Eso mismo sucede con miles de bandas, pero estamos hablando del cabeza de cartel. Estamos hablando que sólo dio la sensación de disfrutarse el concierto cuando sonó “Send Me An Angel”, “Wind of Change”, “Rock you like a Hurricane” y la icónica, “Still Loving You”. Es una pena no poder corear con todo el público el “Blackout”, “Big City Nights”, “We Built this House” o el tremendo “Coast to Coast”. Así exactamente fue el concierto, de costa a costa porque era el bajón o el estallido. Quizás se deba a que la compra del abono de 3 días te implica que el público más thrash, metalero y progresivo no reconozca las canciones de un cabeza de cartel pero ahí los tienes frente a Rudolf Schenker, Klaus Maine, un imperial Matthias Jabs, Pawel y Mikkey Dee.

Scorpions estuvo contagiado un poco por la pasividad del público y eso hizo que no fuera tan participativos como sí lo fueron dos semanas antes donde la mayor parte del público creció con los alemanes. Aún así, fue una alegría poder escuchar temas pocos frecuentes en las últimas giras y recuperar los momentos en los que uno escuchaba el “Crazy World”, “Animal Magnetism” y el espléndido “Return to Forever”. Es lo que quizás habría que hacer a modo de deberes, aprovechar que vas a ver a una banda icónica, adentrarse en su música porque se entenderá perfectamente el porqué de cómo llegan a ser cabezas de cartel en 2019. Esperemos que piquen de nuevo con el aguijón y que la próxima vez, el público acompañe.

Textos: Alejandro Díaz y Zoé Lilith

Fotos: Zoe Lilith

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