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Crónica: DOWNLOAD FESTIVAL MADRID 2019 – Sábado

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La segunda jornada era la esperada desde el primer anuncio del cartel. Obviamente, cuando lees Slipknot en un festival, la cabeza se te va. Pero es que, además, íbamos a tener a Enter Shikari, Amon Amarth, Leprous, Red Fang, Rival Sons, y el tour de despedida de Berri Txarrak. La jornada empezaba con el recuerdo del día anterior de intentar sobrevivir al calor extremo, pero para mí, creo que la experiencia de la primera jornada fue un máster soberbio para hacer llevadero el resto de festival.

Comenzamos el día viendo a Walking with Wolves3w como también se les conoce. Una banda de chicos madrileños con mucho tirón y muchas ganas de llegar a lo más alto. Tan sólo tiene  bajo el brazo su álbum debut «Parallels» pero mueven montañas, cosa que se vio claramente en el festival con la gente que asistió a verles y apoyarles. Ellos a cambio lo dieron todo y estuvieron muy agradecidos por la acogida que tuvieron.

De allí, nos trasladamos al Main Stage 2 para pegarnos la fiesta con los divertidos Kontrust, la banda austríaca de crossover ataviada con su característica ropa tradicional de los Alpes. A pesar de las horas y la ola de calor que ese día amenazaba más fuerte que el anterior, la gente se agolpaba contra la valla con ansias de marcha y eso fue lo que recibieron, al ritmo de canciones como «Dance«, «Bomba» o «Hey DJ!» entre otras durante sus 40 minutos de actuación.

Nos vamos corriendo a ver a los barceloneses Graveyard con su atronador death metal arrasando en el stage 3 y sudando la gota gorda. Toda una sorpresa debido a que suele haber confusión con otra banda con el mismo nombre y del mismo género pero de Suecia. Igualmente, creo que dejaron muy claro que en España hay bandas que están al mismo nivel musical sin duda alguna y nos dejaron con muchas ganas de más en una actuación que ya de por sí era corta.

Seguidamente nos acercábamos al stage 4 para escuchar la Santa Misa del día de la mano de los impresionantes El Altar del Holocausto, un grupo nacional que por temática y sobretodo apariencia y puesta en escena ha crecido de forma exponencial además de ser una banda con un excelente sonido tanto en directo como en digital. Moviendo al rebaño sin parar, que incluso tuvieron ollas, al ritmo de su característico metal progresivo y espiritual, transportándonos hasta el séptimo cielo.

 

Vamos con Red Fang y la representación más stoner del cartel. La banda de Oregón se prometía como un gran atractivo, pero se escuchaba un poco mal y desde una distancia no muy lejana cerca de la mesa de sonido, se hizo un tanto confuso escuchar la voz tan baja en varios momentos del show. Esto sucedió en muchas actuaciones del stage 1 salvo en los tres nombres de cabecera. Aun así, por parte de Bryan, John, Aaron y David no fue la mejor actuación de la banda ya que es lo que tiene abrir escenarios, que aún no se ha cogido el tono por ambas partes.

Dejaron medio disco del “Murder and Mountains” para gusto y deleite. “Malverde”, “Dirt Wizard” o el “Wires” resonaron en la Caja Mágica, aunque siempre con un sonido un poco por debajo de lo deseado. Le acompañaron otras tantas del trabajo “Only Ghosts” como “The Smell of the Sound” y “Flies”. Red Fang tuvo un inconveniente por parte del público ya que se notaba que el público no era muy afín a la banda junto a la hora de actuación. Lo importante, haber conseguido que algunos oyentes de primeras pudieran engancharse a la comunidad redfangera.

Nos dirigimos al segundo escenario porque nos esperaban una de las bandas que más interés tenía de ver. Rival Sons son amor. Amor y que daban calor sólo de verles tocar con tanta ropa. Desde California vinieron a repartir calidad en forma de mezcla de blues-rock y hard rock, y es que se guardaron al público en el bolsillo en cada canción. Concierto animado, participativo, con clase y demostrando que muy pronto pegarán el salto porque lo merecen.

La banda vino dentro del Feral Roots tour donde obviamente tuvimos nuevo material del álbum. “Do You Worst”, “Too Bad”, “Shooting Stars” y con la que iniciaron el setlist, “Back in the Woods”. Suenan bastante rockeras y potentes en directo además de que en casa son uno de sus grandes trabajos. El público fue entrando en calor, por si fuera poco el que ya hacía, hasta que se desataran y corearan los estribillos como si fueran la banda del momento. El concierto acabó por todo lo alto con el clásico del álbum “Head Down” y su canción “Keep on Swinging”. Grandes Rival Sons y grandes dosis de puro rock and roll. 

Vamos a embarcar con los miles de vikingos que esperaban ansiosos como rebajas del black Friday a unos Amon Amarth tan cariñosos como bestias. Si bien Johan Hegg te habla en un español improvisado para dar paso a beberse 4000 litros de cerveza en el cuerno de Vorondil, pues eso, amor y salvajismo a partes iguales. Se le coge cariño a este hombre… Los suecos son una de las apuestas más seguras dentro del metal con su espectáculo y la buena sintonía que derrochan.

Con “Berserker” recién sacado y con la escenografía a medias donde a falta de barco, bien había fuego. Todo el transcurso del concierto fue como una fiesta, quizás sea el concierto menos “serio” que les haya podido ver. Fue más actitud que pose, cosa que agradecí. Fueron a degüello y con alguna que otra interpretación, no faltaron la inicial “The Pursuit of Vikings”. Comentar que fue un concierto casi completo y con un setlist lleno de temas que dieron para poder disfrutar de muchos álbumes aunque eso sí, centrándose en sus tres últimos trabajos.

El público estuvo a unión completa con el grupo y se notó que además, las nuevas generaciones que llevan poco tiempo en el mundo del metal, desde el “Deceiver of the Gods”, tuvieron más de la mitad del concierto a su favor. Entregados con “First Kill”, “As Loke Falls” y el cierre con “Twilight of the Thunder God” tras el “Raise Your Horns” y litros de cerveza.

Tras el Ragnarok sufrido y vencido con la bandaza anterior, tocaba el turno de irnos de nuevo al stage 3 a ver a los estadounidenses Will Haven  con su noise metal. Una puesta en escena simple y llana pero una potencia y una calidad de sonido que hicieron que todo eso diera igual. Los manguerazos hacían más amena la tarde en la Caja Mágica y entre el agua y la música se podía disfrutar. Estos señores lo consiguieron con creces. «Hewed with the brand« junto  otros temas de la banda amenizaron el show, que a pesar de aburrido, al menos mantuvo la calidad musical.

Volvíamos al stage 2 a descansar un poco entre tanta potencia y brutalidad, la calma que precedía a la tormenta que nos esperaba justo después nos la ofrecieron Stone Temple Pilots. Capitaneados por su último vocalista, Jeff Gutt, dejaban al público sin palabras con un brillante sonido y una puesta en escena muy cuidada y limpia. La mítica banda de los ’90 vino con fuerza y a pesar de tatos cambios de vocalistas y de la edad, que ya se va notando, demostraron que son lo que son por algo, dejando muy alto el listón y probablemente callando a más de una persona en el festival. Quien crea que el rock y el heavy clásicos han muerto, no estuvo presente en este show, disfrutando de «Sex Type Thing«, «Vasoline«, «Wicked Garden«, «Plush» o «Roll me Under» entre otros clásicos de los estadounidenses.

Vamos al plato fuerte más mediático del festival. Slipknot desde Iowa tenían la misión de reventar La Caja Mágica y demostrar que el hype de su visita a España estaría a la altura. La gente ya estaba pillando hueco más de media hora antes del inicio del show y no fue con el clásico de AC/DC con su respectivo retraso considerable. El concierto empezó de manera brutal y old school con clásicos de sus dos primeros trabajos como “515”, “(sic)” junto con la inicial “People=Shit”. Maravilla de gran gama.

Fue en este momento cuando el caos se inundaba entre los primeros metros de la multitud cerca del escenario. De nada servía que la gente pillara hueco tiempo antes porque llegó el aplastamiento por momentos peligroso. Una desbandada de gente hacia los laterales y cantidad de personas frustadas hicieron que quizás no fuera la sensación deseada. Ahora vendrán los puretas a decir que esto es metal pero no, el metal es una cosa y el respeto otra. Hemos estado en cientos de conciertos así e incluso con 4 veces más gente que en este concierto de Slipknot y no vimos la falta de ética y comportamiento salvaje de estas primeras líneas de público.

El show siguió con “Before I Forget”, “Psychosocial”, “The Devil in I”  hasta llegar a un punto de bajón con “Vermilion” (uno se queda frío), por muy famosa que sea. La banda estuvo muy a tope, sobretodo la figura de Corey Taylor, llegando a eclipsar al resto de miembros. Quizás esto sea el inicio del fin de la banda como banda. Ya sabemos como suelen acabar estos egos. Hablando del concierto, fue pura adrenalina y mostrando un nivel bestial tanto los de Iowa como a nivel técnico. Sonó aquello como una bendita locura.

Casi sin pestañear te habían llenado un concierto casi perfecto sin mucho de entretenimiento entre canciones con lo parlanchín que suele ser Taylor pero en este concierto no lo fue y hubo música como dios manda. Como ellos dicen, si nosotros somos cinco, Slipknot no son 6, en este concierto fueron casi 10. La gente terminó el concierto como si les hubiera pasado un tráiler por encima. No había camiseta que no anduviera con 3 litros de sudor y es que con este final que se sacaron de la manga con “Duality”, “Spit it Out” junto a “Surfancing” es para que el que no saltase, se quedara en casa. Objetivo cumplido Slipknot en Download Madrid.

  

Tristemente, una banda salió muy perjudicada por tocar a la vez que la anterior y esos fueron Enter Shikari, un grupo de post-hardcore británico que desafortunadamente tuvo mucho menos público el que habrían tenido si hubisen tocado en otro momento del festival. Pero a pesar de todo, tuvieron su público y a esos pocos se lo dieron todo y más, sin desanimarse en ningún momento y prendiendo fuego en el stage 3.»Sorry you are not a winner«, «…Meltdown» y «There`s a price on your head» resonaron con fiereza.

Le tocaba el turno en el stage 2 al power trío pamplonica de rock Berri Txarrak en uno de los conciertos de su gira de despedida de los escenarios, atrayendo a miles de fans para el adiós, cantando en euskera y emocionando a todo el mundo con un sonido excelente. Entre algunos temazos nos deleitaron con «Hozkia·, «Ikusi arte«, «Ikasten» y «Betiko leloaren betiko leloa«.

 

 

Pasamos del nervio de los enmascarados para la finura de los noruegos Leprous. Con el disco a punto de caramelo, Einar Solberg y compañía se presentaron ante un público escéptico ya que no fue la mejor manera de presentar a la banda en un cartel así con el día como fue. Un poco descafeinado la relación de gente con la banda pero más que nada provocada por el cansancio y el tener que cruzarte el recinto para llegar a una segunda-tercera canción.

Una vez llegados frente al escenario 3, estaban los noruegos tramando “Thrid Law” para empezar con “The Cloak”. El sonido dejó un poco que desear por momento y clave fue que la versión del “Angel” de Massive Attack se viera un tanto perjudicada. Los que hemos podido ver a Leprous con su sonido, sabemos que ni ellos mismo estarían satisfechos de la actuación en Madrid. Quizás no sea banda para estos eventos aunque por momentos sí que sonaron como debieron con el hit más accesible “From the Flame” para cerrar el show.

Para momento clave fue “The Price”. Es un maldito lujo poder ver tocar en directo estos riffs iniciales. Son historia del metal progresivo sin apenas haber pasado ni 5 años desde este temazo. Es una maravilla escuchar en cualquier momento el himno del “The Crongregation”. Su último trabajo (no el que estar a punto de salir) fue la clave del fin del tour de “Malina”. La comentada “From the Flame” que cada vez encaja más en su setlist, “Mirage” o “Bonneville” van rebatiendo las falsas acusaciones de que este trabajo no es puro Leprous. Son Leprous y son el futuro del metal progresivo. Siempre de su lado.

La jornada acabaría con Perturbator en el escenario principal con ganas de hacer mover a la gente ya de por sí cansada. No sabemos si era la idea más idónea para terminar la noche de un sábado después de haber visto a Amon Amarth, Slipknot, Rival Sons y compañia.

Habría que comentar que llegados a este punto de la noche, la gente ya estaba dividida entre los que iban a la barra a pillarse la úlitma cerveza, los que se sentaban en el suelo a charlar con los Pertubator de fondo, los que abandonaron el recinto porque las colas del taxi y lanzadera eran considerables y luego los que se quedaban por curiosidad y de manera religiosa a ver la última actuación. Sinceramente el que desconociera a la banda mandada por James Kent, les impactaría con perplejidad. Pasados unos 20 minutos y habiendo pasado el factor sorpresa, mucha gente dejaría el espacio del Main Stage, para volver a casa que aún quedaría una jornada por delante bajo el sol de Madrid.

 

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