Últimas noticias

Crónica WACKEN 2011 (viernes 5 agosto)

Inicio » Crónicas de Conciertos y Festivales Rock y Metal » Crónica WACKEN 2011 (viernes 5 agosto)

Crónica WACKEN 2011 (viernes 5 agosto)SUICIDAL TENDENCIES a la mañana siguiente era el mejor antídoto para ponerse en pie y empezar a disfrutar de Wacken. Si vas dormido a costa de una buena resaca, estos veteranos enseguida te meten dentro de su show para que te pongas la pila. Así fue, Mike Muir terminaría al final del concierto entre el público lanzando su “Suicidal” grito mítico, pero antes cada uno de ellos, por renovada que esté la banda, mostraba el orgullo del sonido con estilo personal propio. Si “You Can´t Bring Me Down” rompía el molde, otros clásicos hacían la forma de nuevo, con un impecable sólo de batería incluido hacia el final y otro grito de guerra como “How Will I Laugh Tomorrow”, que mantuvo esa condensación de la que nos sentimos atrapados.

MORBID ANGEL fueron como esos guerreros inmortales. Su cantante y guitarrista mantuvo ese poder incontestable mientras sus letras de devastación y crueldad hacían desenfocar a toda la plebe que en tensión danzaban con pogos. Lo de la muñeca inflable mientras fue un bonito adorno decoroso. Tuvimos que compartir parte de su enardecedor espectáculo con el de Van Canto, pues ya sabemos que cuando coinciden dos propuestas al mismo tiempo, por muy diferentes que sean, musicalmente hablando, no queda más remedio que partirse e intentar disfrutar de ambas.

VAN CANTO me parecieron originales y curiosos con la primera parte del show, pero entre que el sonido del escenario era tapado por la hecatombe de Morbid Angel, al tapar este las corales de sus cinco vocalistas, y por otro lado, la curiosidad llegó a un punto, que tras colmarse, empezó a hacer efecto la bajada de esa espontaneidad que por lo menos, a mí me llamaba tanto la atención. Llegó un momento en donde sobre el escenario no se veía más agitación que la del batería que les acompañaba a sus corales, algo que les daba algo más de ritmo (a parte de telón de fondo sonoro de los Morbid Angel). En cualquier caso moló verles hacer de una forma tan adaptada a su estilo temas clásicos como el “Primo Victoria” de Sabaton, “Master Of Puppets” de Metallica, “Kings Of Metal” de Manowar o “Fear Of the Dark” de Iron Maiden. Sí, sí sí… aunque os extrañe, con sus voces fueron capaces de realizar esos temas y muchos otros.

AS I LAY DYING para mi era uno de los conciertos prefijados donde tenía puesta la seguridad de que iban a causar cierto aumento de pulsaciones, y así fue, pues dieron un conciertazo, que como suele ocurrir en cada edición entre tantas cosas programadas, que sorprendería a muchos de los que se quedaran a verlos por la curiosidad de ver que es lo que se iba a cocer ahí. As I Lay Dying fueron una de las mejores apuestas de hardcore, sorprendentes con sus dos cantantes y esa forma tan particular de repartirse las distintas tonalidades. Su entrega no pasó para nada desapercibida, todo lo contrario, queremos más de ellos cuanto antes.

TRIVIUM es una banda muy puntillosa con todo lo que envuelve a su sonido y a su puesta de largo en este circo del rock, y eso causó una vez más una notable expectación que ellos necesitaban para hacer de sus magia un espejo que se reflejara en el público. A partir de ahí, ya podréis intuir que la actuación fue un ascenso continuo de energía, riffs trepidantes y canciones que a mi particularmente me abducen. Creo que no dejaron desencantados a nadie.

HEAVEN SHALL BURN y su ya conocida doctrina animó a que fuéramos todos hacia la extenuación. La anterior participación de los alemanes en el festival tuvo un seguimiento similar, pero entonces me parecieron más como la bola del mundo que giraba entre los miles de fans del público. También esta vez su cantante, ilustre en movimientos espasmódicos físicos y vocales, se le vio haciendo crossurfing entre el público, pero no tendría el mismo cortejo que entonces, puesto que en esta ocasión a las primeras de cambio que se tiró a la masa de personas casi ni le cogen, y tocó pie con el suelo. Su salvaje propuesta hardcore de vestimenta impecable con esa camisa roja, siguen haciéndoles geniales en cada nuevo show. Levantaron ampollas en cada circle pits que solicitaban al público.

JUDAS PRIEST en su continua gran despedida acaparó la atención de esos grandes que a ojos del espectador nunca quisieran verlos desaparecer de los escenarios. Espectaculares fueron con su apertura viendo caer ese inmenso telón que llevan en toda la gira, de hecho también el set list es el mismo. Todo momento de decoro que se fue sucediendo dimensionaba lo que ya de por sí la música conseguía, y eso que tuvimos escenas continuadas y cambio de vestuario del gran Halford. La fuerza y el desgarro en cada una de las notas de Rob Halford te espeluznaban a pesar de que en algunos momentos no estuviera a la altura. Para esas situaciones un poco de rever lo solucionaba. Con un show donde los clásicos catapultaban su presencia, parecía que durante tantos años no cambiaban las cosas, pues no olvidemos, que aunque actualmente KK Downing no esté entre ellos, Ritchie Faulkner ya se procura de parecer un clon del mismo, imitando en vestimenta y movimientos a su antecesor. Todo el espectáculo siguió su curso. Grandes momentos fueron todos, pero despuntaremos la versión de “Diamond And Rust” dedicada a Joan Baez y uno de los momentos brillantes con ese Halford encapuchado y vestido de plateado con su tridente apocalíptico a lo Neptuno en la mano… era la hora de “Nostradamus. En fin, un ramilletes de temas de lujo entre los que no faltaron “Rapid Fire”, “Metal God”, Turbo Lover”, “Hell Bent For Leather (aquí pillando la bandera alemana y ondeándola), “Breaking The Law”, “Living After Midnight” o “Painkiller”.

A la hora de APOCALYPTICA pudiera ser que ya son muchas las veces que les he visto actuar desde sus comienzos, y aunque en estos últimos tiempos no deja de ser algo novedoso si nos remitimos a tiempos pretéritos el hecho que lleven un cantante para aparecer de forma circunstancial en mitad de tanta instrumentación clásica, pero a mi terminaron de convencer verles de cabeceras en el cartel porque después de tantas horas en el recinto no terminaba de enfocar mi euforia. Horas tardías par la música clásica, teniendo que recurrir como de costumbre a levantar al público con los temas más interesantes, amén de Sepultura, cuando llegaron las adaptaciones del “Master Of puppets”, “Nothing Else Matters” y “Seek & Destroy” de Metallica. Aquí ya imagináis, armonizados por los coros del público.

Texto: Raúl García
Foto Suicidal Tendencies: Antonio Abellán

Déjanos tu comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.