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Crónica WACKEN 2011 (sábado 6 agosto)

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Crónica WACKEN 2011 (sábado 6 agosto)Amanecer la última nueva jornada con el glamour de CRASH DIET a pesar del calorazo era un buen plan. Estos tíos salen enchufados de primeras y ya de por sí hacen que te metas en sus pintas y también en sus armonías, que aunque manidas, apetecibles. Está claro que sin esa imagen no se les miraría igual, pero fueron espectáculo tal los conocemos, Vale, decorosos, pero molan y se hacen respetar. La moto del final es lo que les quedó un poco mal, porque al intentar arrancarla su cantante para marcharse del escenario y la muy jodida no tiraba. Los nervios no se si harían mella, pero la insistencia evitó que al final arrancara y evitaran tener que llevársela empujándola.

Asomar levemente la cabeza en donde actuaban los canadienses KATAKLYSM era suficiente para darte cuenta de la euforia que provocan con su caótico sonido, bastando breves insinuaciones de su cantante para mantener circle pits endiablados. Tanta tralla a hora aún tempranas dejaron huella en la memoria y si te metes en el tumulto, no dudes que seguro te llevas el recuerdo de algún desalmado.

MAYHEM (en el blak stage) y KNORKATOR (en el party stage) estaban programados a la misma hora. Deberían de haber sido dos espectáculos muy diferentes, pero espectáculos en resumidas cuentas. Y la verdad, cuando me dicuenta que MAYHEN no llevaba ni la parafernalia satánica, ni el altar, ni las vestimentas que dos meses antes observé en el HELLFEST, me pareció un deslucido completo, y ya que saliera cantando en pantalones vaqueros una falta de respeto. No me gustaron nada nada nada, así que marché a KNORKATOR, que aunque son unos humoristas que se lo curran todo en alemán y me enterara aún menos, me parecieron graciosos la forma que tienen de meterse a su gente en el bolsillo. Ellos son un par de freaks (uno vestido para destacar a lo cutre y el otro casi desnudo) que utilizan sonoridades industriales con toques a lo Rammsteim para sus chistes, chascarrillos y otras guasas. Si lo que estaba ocurriendo en el otro escenario me parecía una broma que no entendía, aquí era por partida doble pero mucho más entusiasta.

ICED EARTH daba un concierto muy especial. Tan especial que suponía ver fuera de los escenarios a Mathew Barlow, quien al final del concierto fruto de la emoción se vino abajo y contagió a los miles de personas casi romper el lagrimal. No era para menos. Estos americanos capitaneados por John Schaffer han tenido una trayectoria importante dentro del power metal y fue todo un detalle ver al propio Schaffer quedarse en un segundo plano por cederle todo el protagonismo al pelirrojo cantante. La verdad que dieron un concierto encomiable repasando muchos de sus grandes temas.

SEPULTURA una vez más rompió los moldes. Era lo esperado y más teniendo en cuenta que antes no habían pasado por aquí. “Kairos” era el comienzo porque así se manifestaba su actualidad, pero enseguida los esquemas empezaron a fundirse con clásicos que hacían mover los cimientos del lugar. Hacia el final “Innerself” y “Roots Bloody Roots” daban pavor escuchar como hacían desgañitarse a la gente. Si no recuerdo mal, su cantante Derrick Green es ese mastodonte que en todo momento causa impresión. Lo cierto es que desde hace tiempo pareciera la gente haber olvidado la formación original, y eso está claro por lo que es, porque está banda es capaz de hacer doblarse los juncos y caer sesgados con el aire.

AVANTASIA & guest suponía el retorno del niño mimado al festival, y es que Tobias Sammet, coqueto en presencia física y profesional se tiene ganado a buena parte de Alemania, amén de lo que corresponda a otra parte de Europa. Poco a poco fueron compartiendo con él un sinfín de celebridades del metal. Bob Catley de Magnum, Jorn Lande, Michael Kiske, Kai, Sacha Paeth y la siempre dispuesta a armonizar con su coros Amanda Sommerville. Impecable el espectáculo. Por ese complejo escénico desfilaban sin parar todos ellos acompañando a Tobias en su gran proyecto, del que fueron cayendo algunos de los temas más celebres, entre ellos “The Scarecrow” o “Promised Land” (con Jorn Lande), “Reach Out For The Light” y “Dying For An Angel” (con Michael Kiske), “Death Is Just A Feeling” y “Lost In Space” (con Kai Hansen), “The Story Ain’t Over” (Con Bob Catley) o “Avantasia” (con todos). Un show en toda regla que me llamó más la atención que el anterior que tuvo lugar unos años atrás. Es muy difícil aunar tanta magia en un único concierto y poder presenciarlo en esta ocasión es de esos puntos que te hacen viajar hasta allí. El único “pero” que le pongo al concierto retransmitido al mismo tiempo por las pantallas del lugar, fue lo pesado que se pusieron los cámaras al enfocar siempre a Tobias en primeros planos como absoluto protagonista de lo que iba ocurriendo. Joder, que incluso cuando estaba secándose el pelo con una toalla detrás del escenario aparecía “El Gran Hermano”.

KREATOR siguen rompiendo moldes y cuellos a los que aún nos gusta zarandearlo con su destructivo set list. Si su anterior presencia como cabezas de cartel en Wacken me parecía de primeras que iba a ser insuperable por el montaje escénico que les brindaron, aquí volvíamos a los infiernos con ese juegos de luces difuminadas, esas presentaciones tan endemoniadas y respetables de Mille Petrozza y por su puesto, un siempre bien llevado repaso de sus clásicos con algo de material nuevo entre medias. Como botones “Choir of the Damned”, “Endless Pain”, o hacia el final “Violent Revolution”, “Betrayer” “Flag Of Hate” y “Tormentor”. Monstruosos, en plena forma y dejando claro como se puede dominar la escena por muchos años que vayan pasando. Que nos duren.

Buenas noches Wacken, somos MOTÖRHEAD y hacemos rock and roll. El grito de guerra de Lemmy de siempre obtuvo la fulminante respuesta del público que siempre asiente. Mr. Lemmy siempre busca una excusa para enfadarse por el micrófono, aunque no se le entienda muy bien. Es parte del show. Pero lo que si nos regalaron como parte del mismo fue el decoroso bombardero que se movía oscilante sobre sus cabezas. Que pasada entre eso y la descarga de estos reyes. “Iron Fist” abrió fue el primer torpedo y el último cayó con el “Overkill”. Entre medias, botar, vibrar, soltar adrenalina y tirarte la cerveza por encima. Era la hora del desfase porque así lo estábamos esperando y sino atención a la traca final: “Killed By Death”, “Bomber” y “Aces Of Spades, más la mencionada “Overkill”. El cuerpo se nos quedó estirado gracias a las arrugas bellas de Lemmy killmister, Phil Campbell y Micky Dee.

Y con CHILDREN OF BODOM poníamos fin a la velada y a un año más increíble, aunque lo cierto que apenas pudimos disfrutar de su concierto, porque enseguida aquello se cernió en aguacero y al intentar refugiarnos en las zonas próximas al acceso de prensa apenas se escucha nada mientras que sí se divisaba la lluvia, una lluvia que aguardaba con respeto hacia el final de este nuevo encuentro para no entorpecer a las miles de almas disfrutar de sus jornadas metaleras. Agotados, empapados, emocionados, y dispuestos a volver se esfumaba un sueño maravilloso que cada año se convierte en realidad. WACKEEEEEN!!

Texto: Raúl García
Foto Avantasia: Antonio Abellán

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