Review: Testament – The Brotherhood Of The Snake (Nuclear Blast)

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Nuevo asalto sonoro de los titanes del thrash metal americano Testament, tan brillantes como infravalorados (quien de vosotros no piensa también que deberían tener su sitio en el demacrado Big 4 del thrash americano).

Además de haber grabado un disco de ensueño, la banda también regresa con la que probablemente sea la mejor alineación que han tenido en su ya extensa carrera. Estamos hablando de Steve DiGiorgio (Death, Sadus o los propios Testament en tiempos pasados), Gene Hoglan, el cual ya grabó el último “Dark Roots Of Earth” (2012), el magnífico Alex Scholnick, su fiel escudero Eric Peterson y la voz más con más potencia del thrash metal, Chuck Billy.

Bien, ¿qué podemos espera de un disco grabado por estos músicos tan grandes? Pues un disco espléndido, muy continuista, en la línea de “Dark Roots Of Earth” (2012) y “The Formation Of Damnation” (2008), pero con el sonido clásico de Testament, seguramente debido a la producción a cargo de genios como Juan Arteaga y el legendario Andy Sneap. Por lo demás todo intacto, han conseguido su sonido de toda la vida sin recurrir al refrito.

La primera canción con la que nos topamos es “The Brotherhood Of The Snake”, canción homónima y primer single del que pudimos disfrutar hace ya unas semanas. No puedo decir otra cosa salvo que es una canción rotunda, muy potente, con la mejor sección rítmica que vais a poder encontrar ahora mismo dentro del thrash metal. “The Pale King” tampoco se queda atrás, otro puñetazo en la cara donde además el señor Scholnick demuestra por qué siempre será el alumno más aventajado de Joe Satriani. “Stronghold” sigue indagando en esa rama más thrashera old school de Testament, pero con una fuerza renovada en la banda que desembocará en “Seven Seals”, donde Scholnick vuelve a hacer de las suyas, esta vez de una manera más emotiva.

Llegamos a “Born In A Rut” es un medio tiempo donde evidentemente Chuck Billy es el que más destaca por ese magnífico juego de voces. Tras ese momento de “tranquilidad” llegamos a la nostálgica “Centuries Of Suffering”, una excelente canción que nos lleva a los momentos más gloriosos de banda que seguirá en auge con “Neptune Spear”, eso si, esta con un sonido más de los Testament actuales. “Black Jack” es otra patada en la boca, poco que añadir respecto a las demás salvo la presencia de los blast beats de Hoglan, que ya tardaban en aparecer en este álbum.

El álbum está cerca de su fin, pero eso no hace que los chicos se vengan abajo y nos brindan “Canna Business”, la cual es una canción correcta donde los destacados son los de la dupla Scholnick – Peterson. Para cerrar el disco tenemos una sorpresa en forma de bomba titulada “The Number Game”, una canción con dos partes claramente diferenciadas y con todos sus músicos dando todo lo que tienen a estas alturas para cerrar el disco de la mejor manera que podríamos haber imaginado. Chapó.

Conclusión; probablemente el mejor disco de Testament de este siglo. Como fan del grupo, del metal y de la música espero que esta formación dure muchísimos años porque juntos parecen ser imparables. Espero morir viendo a esta espectacular banda tener el reconocimiento que tanto merecen.


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