Review: Nudo – ‘Juicio Final

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Review: Nudo -

Con un fantástico trabajo de portada, y no menos espectacular interior, los marcianos Nudo nos traen su segundo disco, “Juicio Final“, un disco en el que la palabra rotunda es heavy, en cada estrofa, en cada traste, sin ambages ni búsquedas vanas.

Con un comienzo en el que el grupo ya demuestra algo sobre lo que sin medias tintas, el disco sobresale, y es en el espectacular sonido que ha sacado, toda una gama de decibelios que te vapulea los sentidos sin medias tintas, altísimo y fresco, producido por el mismo Jesús Izko en los estudios Hades en Murcia en el 2014, recalcando cada estrofa y cada nota en cada línea: aquí hay un trabajo concienzudo de horas y de tener muy claro como de contundente quiere uno que suene el disco, un gran acierto.

Las canciones de Nudo, trece en este disco, tienen un gran referente sin duda en los sonidos que en su día protagonizaron grupos como Saratoga, o más cercanos en la linea temporal, Santelmo, un metal rápido, fuertemente adictivo y melódico, donde predominan las líneas más contundentes.

El disco comienza con Hades/ Juicio Final, con una introducción melódica y acompasada en el que la producción ha maximizado el volumen de tal forma que incluso distorsiona ligeramente el sonido de un tema que se abre rabioso y en el que el estribillo de las notables guitarras gira redundante en el obstinato, y en el que el gran protagonista es el tono melódico de las líricas, trabajo encargado a Izko, verdadera alma de este proyecto.

La potencia y el contraste melódico es siempre el artífice de las canciones que nos encontraremos en toda la obra que compone este trabajo: “Mirando hacia el frente” es un fantástico y aguerrido tema de marcada línea rítmica en donde las melodías rápidas tienen cierta alma de grupos como Sangre Azul pasada por la turmix Nudo y jugando a un ritmos melódicos contrastados que te elevan hacia al clímax desde el arranque del tema.

Lágrimas de sangre” recrudece el sonido en contraposición de la velocidad, oscureciendo el alma del tema. Aquí las guitarras se subordinan al alma de la canción, ganando fuerza y cadencia y aportando un enfoque más melódico sin perder fuerza ni combo haciendo un fuerte predominio y contraste sobre la media musical de la canción.

Sin mirar atrás” es uno de los temas destacados del disco, unas líricas de octavas medias/ altas en sobreexposición de la línea rítmica bajo-batería y unas armonías que enseguida se hacen con el oyente, destacando con fuerza. Aquí, y como en todos los temas encontramos un destacado y labrado trabajo en los riffs marcando bien los interludios y el tempo con el que juega el tema.

Con uñas y dientes” también es unos de los temas más destacados del disco, un tema de crujiente heavy metal, muy influenciado por los aires que en su día trabajaron Muro, y en el que nos encontramos la colaboraciones de Glory Guadaña dando un bestial interludio, una canción de giro repentino de vértebras cervicales. Contundencia y metal a su servicio.

Si no estás” refleja el ecuador del disco con un medio tempo más íntimo, más pausado, en el que el alma predomina en la lírica, muy bien delimitada por unos coros que enfatizan la voz y acompañada por unos juegos en los trastes de las guitarras que recuerdan el trabajo Vandenberg en Whitesnake.

Nada que perder” vuelve a cargar la velocidad y la carga rítmica desbocada y vuelve al redondeo lírico que solo el perfil característico de la voz de Jorge Berceo puede sacar junto a Izko en esta colaboración que perfectamente podría ser un tema propio de Zenobia.

La lanza del destino” sigue la senda anterior: pletórico el ritmo de batería al que la guitarra pone el perfecto contrapunto en los trastes, y sobre la que destaca el trabajo lírico de Izko. Aquí el compás que marcan las guitarras sigue un alma mas Helloween con un interludio más marcado y denso sobre el que se asienta un alambicado y ascendente solo de guitarra espectacular.

Sin piedad” comienza cargada y oscura para abrirse en un compás y una afinación más cargada y densa sobre el que resalta el trabajo lírico de Izko, también cargando las líricas sin subir en demasía en las octavas de un tema más oscuro y metálico y como en los anteriores se entroniza un fantástico riff que se acompaña de un pequeño estribillo a doble mástil rotundo.

Forjando sueños” es otra canción que roza las fronteras, en este caso las del rock con el metal y donde encontramos el trabajo en las líricas de Tony Dunedain junto a Izko: aquí tenemos ese tema que bien podría ser el encargado de narrar las historias que hemos vivido en muchas noches de rock y que puede ser el estandarte del grupo.

Dentro de ti” concreta otra canción de alma más Saratoga: aquí Izko levanta las octavas y la armonía de las voces, en apoyo de un arco armónico que juega con los tiempos dando velocidad según se requiera. La directriz es ir poco a poco elevando la temperatura y llegar al clímax central del tema con otro brutal solo de guitarra.

Lobo solitario” rebaja el power levemente para adquirir un alma de férreo metal  que va transmutando en diversos cambios dentro del tema mas cargados a más luminosos al compasa del trabajo en las octavas de Izco y donde el trabajo de guitarra recuerda poderosamente a los trabajos de Kay Hansen en Gamma Ray.

Cierra el disco “Luna nueva” donde encontramos la colaboración de Luisma de Santelmo en el bajo. La estructura de este tema es distinta a las anteriores, aquí la arquitectura marca los tempos y las cadencias, da un fuerte protagonismo al bajo, y va girando en la armonía para llegar a un clímax fuertemente heavy.

No cabe duda, estamos ante un soberbio trabajo de este grupo al que el público no debería perder sus pasos, porque van a dar mucho que hablar sin duda.

Josean Zombie.

 


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