Review: Children Of Bodom – I Worship Chaos (Nuclear Blast)

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children of bodom 015Dos años han pasado ya desde aquel gran disco titulado “Halo Of Blood” (2013), de la mano de los finlandeses Children Of Bodom, que bajo la premisa de redimirse de trabajos más que olvidables como “Relentless Reckless Forever” (2011) o “Blooddrunk” (2008), consiguieron volver a lo más alto y dejar atrás los malos resultados de los últimos años. Pues bien, si “Halo Of Blood” fue el comienzo de una segunda etapa gloriosa en la carrera de Alexi Laiho y su banda, su nuevo lanzamiento, “I Worship Chaos”, se postula como la posible culminación de esta nueva era, este disco es la evolución más lógica de su anterior álbum. Aunque no ha sido fácil llegar a este nuevo ascenso de la banda, el propio Alexi tuvo que dejar atrás sus propios demonios como muchos ya sabréis y poco antes de que se confirmase la fecha de salida del álbum que abarcamos la banda tuvo que superar la dura marcha de uno de sus miembros más punteros como era Roope Latvala, que tras doce años en la banda y cuatro discos de estudio dejaba el puesto de guitarra rítmico de la banda. Puesto ocupado ahora por Antti Wirman, guitarrista de Warmen y hermano de Janne Wirman, teclista de Children Of Bodom.

Pues bien, una vez superados todos los obstáculos, llegamos al álbum en cuestión, “I Worship Chaos”. Si cuando apenas ha empezado la canción ya puedes reconocer que banda estás escuchando por sus elementos característicos es que están haciendo lo correcto. Pues bien, eso sucede en “I Hurt” (obviando los primeros segundos de intro que hay), tema que abre el disco de muy buena manera, unas guitarras muy cañeras, un Laiho vociferando furioso como un verdadero loco, esas melodías tan queridas y caracteristicas de la banda. Básicamente todo lo que se necesita para un gran tema de Children Of Bodom.  Sin darnos tregua, llega la segunda canción, “My Bodom (I Am The Only One)”, con la que la banda mantiene la tradición de incluir la palabra “Bodom” en una canción de cada uno de sus discos. Un buen tema en el que el teclado coquetea un poco con la guitarra, pero que no es suficiente aún para rememorar los clásicos duelos teclado/guitarra tan propios de la banda. Llegamos a una de las protagonistas del disco, y digo protagonista porque no hay canción mala en el disco, pero si hay algunas que destacan por X o por Y. Si en la anterior canción el teclado no termina de relucir del todo, en “Morrigan” es el que mantiene la base de la canción. Muy pegadiza y sin duda una de las más melódicas del disco. “Horns” es otro temazo de la marca “Bodom”, atentos al señor solo que se marca el bueno de Alexi, el cual parece que nunca se olvida de como hacer increíbles solos de guitarra. Llegamos al ecuador del disco, y como parece que se va haciendo costumbre en la banda nos encontramos con un tema lento, pero sobrado de calidad, hablo de “Prayer For The Afflicted”. En este tema es cuando uno ya se da cuenta de que el rol de Janne ha cambiado como teclista. Si antes corría detrás de la guitarra de Laiho y se batían en increíbles duelos sonoros, ahora su función es de darle un toque más ambiental a canciones como esta. ¿Cuál es el resultado de este cambio? Asombroso. Guitarra y teclado han pasado de “luchar” a compaginarse como nunca y brindarnos una verdadera lección de musicalidad. Pasamos a “I Worship Chaos”, tema que da título al disco y probablemente uno de los mejores del redondo, con un riff bastante machacón y afilado, de los que le gustan al bueno de Alexi, y unos coros muy enérgicos que le dan mucha fuerza a la canción, este tema dará mucho espectáculo en directo. Turno de “Hold Your Tongue”, canción típica de Children Of Bodom, pero en el buen sentido, un tema directo y con mucha pegada, con un solo de guitarra/teclado muy power metalero y un estribillo muy pegadizo. “Suicide Bomber” al igual que la anterior canción no tiene nada nuevo, escucharás de nuevo todos los elementos de un buen tema de los finlandeses, entre ellos al teclado haciendo de las suyas. “All For Nothing” es otra canción lenta, lo que hace que este disco sea el que más canciones lentas contenga de toda su carrera. Es el tema en el que probablemente resalte más el teclado. Atentos también al virtuosismo que ofrece Alexi con su guitarra acompañada del propio Janne al teclado (qué raro, ¿verdad?). Finalmente llegamos a “Widdershins”, tema que cierra el disco y uno de los que más me han recordado a los Children Of Bodom de antaño. Un tema excelente para cerrar el disco, la verdad.

Una vez escuchado el disco no puedes acabar de otra manera que no sea con un muy buen sabor de boca. Si ya te gustó “Halo Of Blood” este no te va a defraudar para nada. Llegados a este punto me atrevería a pensar que la banda va a por una nueva trilogía mágica. Ya se sacaron de la manga hace casi 20 años  “Something Wild”, “Hatebreeder” y “Follow The Reaper”. ¿Quién dice que ahora no vayan a hacer lo mismo? Les falta la culminación y no van por mal camino con este excelente álbum que aspira a estar entre los más grandes del 2015.

Te dejo aquí un pequeño adelanto para que te vayas haciendo a la idea de que hay dentro del disco:

 

 


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