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MOONSHIDE “EVERLASTING” -Cristal eyes records- 2015

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Lo de estos chicos de Moonshide pinta bien de veras… Ya desde el comienzo entramos en un disco netamente progresivo que se factura con elegancia y no sin ciertos rompecabezas en las melodías que te dejan siempre anclado al asiento.
Pero, dejad, que mi falta de tacto hace que comience esta critica desde el tejado y no desde los cimientos; Moonshide es un grupo Barcelonés que practica un rock progresivo de altos vuelos, incido en esto último, que nace cuando David Garcia (que abandonaría el grupo durante el proceso de la grabación) decide dejar su anterior grupo y crea Moonshide, rodeándose de unos músicos con una visión musical amplia y complementaria a su experiencia vital.
La voz recae en Mireia Cuesta, una voz aterciopelada que bien podría caber en cualquier grupo de Soul o A&B y que me resulta muy significativo, dado que en este estilo no suele haber féminas y el trabajo que realiza cuaja perfectamente en las composiciones.
También tenemos a Luis del Canto a las guitarras ritmicas, Alberto del Canto en la batería o Daniel Barros en el bajo y sustituyendo a David, Jordi Palacios.
El gran tono que alcanza el disco se debe, sobre todo a que estamos delante de músicos de hondo calibre y que demuestran en unas composiciones en las que las panorámicas en las armonías, en ocasiones rozan la máxima sofisticación y entronizan el metal progresivo como el nuevo Jazz del siglo XXI. En este sentido podrían estar junto a grupos como Halcyon, Periphery y demás exquisiteces. En esa linea predomina un trabajo en las guitarras que da el alma a todo el disco; un trabajo sofisticado y cincelado en los trastes y las ejecuciones, pero que no podría ir muy lejos si no se rodeara de un combo que diera sentido a las melodías desencadenadas y de paso le aportaran profundidad y un legado de ricos matices: Un brutal ejemplo lo tenemos en la inmensa y complicada “Metdown” donde el bajo prácticamente habla y los teclados vuelan al son del soniquete de las líricas. 10 minutos de una intensidad musical inabarcable.
En el horizonte sonoro de Moonshide queda claro que nos vamos a enfrentar a un universo rico en matices y evoluciones armónicas en cada
canción: esto no significa que estemos en un ejercicio de onanismo musical como en algunos discos de Dream Theater, aquí reina una lógica y es que la técnica no domine el disco, y se pueda disfrutar de la música.
Por eso “Everlasting” se disfruta, de principio a fin, y las atmósferas eclecticas de los temas te envuelven sin dificultad: no creo que la particular estructura que envuelve los temas sea óbice para disfrutar de los temas.
El disco arranca con “Everlasting” alambicado y cargado tema de alma puramente progresiva con lineas orquestadas y lineas que te dejan recuerdos en pequeños retazos de grupos distintos mas en la onda Nightwish… siempre desde la distancia. Aquí ya nos enfrentamos a la fuerte estructura melódica de los temas y que sigue con una elaborada melodía mas incisa sobre las lineas metálicas contrastadas con la pureza de la voz de Mireia. Los cambios y juegos en las armonías, tanto de guitarra como de teclado como de bajo y de batería escoran fuertemente el tema hacia diversas escuchas para poder abarcar todo el universo compositivo que aguarda el tema.
“Chains of agony” si puede ser un tema mas diverso y cercano a grupos omo Periphery o incluso a los propios Drean Theater: cambios en las melodías emergiendo en la complejidad del tema según el grupo busque incidir en la bis mas melódica, a la sazón la voz de Mireia, que acompasa las distintas tonalidades variando la preponderancia del instrumento elegido para hacer brillar en el tema o bien los tonos mas duros hacia los mas abiertos. Fantástico tema para escuchar una y otra vez.
“The run away” tiene un registro mas duro y quizás dramático con respecto a los anteriores, sacando la voz de Mireia tonos mas altos en las octavas mientras el grupo ejecuta el estribillo en segundo plano de forma mas cargada y dura: aquí el grupo enseña sus credenciales de metal.
“Turn” es una preciosa balada semiacustica y medida con una fuerte carga de sensibilidad implícita, sin obviar lineas eléctricas en el desarrollo del estribillo aportando una fuerte personalidad a la canción.
“Helpless wretch”continua el arco ecléctico del grupo: alternando melodías en los estribillos auténticamente marcianas en el comienzo, la canción va derivando a un estribillo mas rock, que se mantendrá un poco como la pieza angular del tema. A pesar de eso los juegos armónicos siguen presentes en toda la composición.
“Better days” te engaña desde el comienzo: aparentemente nos encontramos en su comienzo con una balada de piano, que en un giro se abre a uno de los temas mas progresivos del disco y mas abierto. El dinamismo que se le confiere con la alternancia de las distorsiones de las guitarras a las partes limpias dan un tema que en si es todo un universo; tienes fases atmosféricas, zonas rápidas incisas en unas guitarras crujientes que se vienen arriba al compás de las rítmicas y partes mas oníricas. Os aseguro que es muy difícil describir la riqueza compositiva de este tema, para mi uno de los mejores del disco.
“B & W” es un tema que reclama ondear los pendones que representan la linea mas progresiva: ejecuciones de guitarras que se envuelven en las lineas del teclado y hablan de tu a tu con las opciones: a eso se le añade un tono lírico que bebe de las fuentes que en su día abandero un tal Freddy Mercury en sus discos mas cercanos al Jazz metal, tenemos otra pequeña sinfonía de 5 minutos.
El disco se cierra con un tema que casi por si solo podría ser un minilp: 10 minutos de tema poniendo toda la carne en asador. Ese tema es
“Meltdown”: Aquí podremos abarcar todos los matices que el grupo es capar de sacar en su instrumento: en un principio dominan los matices mas progresivos e íntimos, con la voz de Mireia como punto preponderante. Según el grupo va desarrollando el tema crea un ambiente de energía contenida y regio tono, los juegos en los trastes se van dislocando para llegar a un extasis marcado por el doble tono de la batería. Sin embargo estamos en un tema que es un crisol de prismas, y en un momento estas en una habitación, para parte a otra en el que la luz, las melodías desencadenadas y un cierto deje Jazzistico se imbuye el metal que practica el grupo, dejándote descolocado y con la boca abierta. En si es todo un ejercicio de ejecución y tono egregio: Hay un punto del tema, donde los músicos se lucen con sus instrumentos, pero donde el bajo prácticamente habla. Alucinante.

Un disco sin duda ambicioso, técnicamente intachable, y donde a pesar de todo, las lineas melódicas no son óbice para disfrutar con las canciones.

Josean Zombie.


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