CRÓNICA: SONICBLAST MOLEDO 2015 – PORTUGAL (14.08.15)

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VIERNES 14 DE AGOSTO

ZONA DE ACAMPADA

ZONA DE ACAMPADA

Tras viajar hasta Moledo do Minho por primera vez para disfrutar del sugerente cartel anunciado para su quinta edición, lo primero que me dispuse a hacer a mi llegada fue familiarizarme con el entorno y así inspeccionar el terreno de acampada para situar la tienda, que tal como me habían contado, se realizaba en un bosquecillo, un lugar tan lleno de tranquilidad como quisieras situarte junto a la mayoría de los campistas o eligieras retirarte lo suficiente con el fin de buscar algo más de paz. Una vez gestionado el acceso al recinto y tras encontrarme con algunos compatriotas habituales de la escena, que también se habían desplazado a esta zona de Portugal fronteriza con Galicia, empezamos a maquinar lo que nos esperaba en el interior, y que continuaba tras un ligero fastidio porque MANTRA, THE BLACK WIZARDS , BIG RED PANDA y THE ATTACK OF THE BRAIN EATERS ya habían terminado sus actuaciones.  Quiero destacar ante todo la genial programación que prepararon los promotores de SONICBLAST para estos dos días, y asistir a los conciertos de todas las bandas estaba entre mis pronósticos, con esa amplia variedad de rock, principalmente amparada por los sonidos stoner, doom y otros cortes psicodélicos.

POOL STAGE

POOL STAGE

Todo lo acontecido se fue desarrollando en dos escenarios, empezando a funcionar el primero de ellos a la hora de la comida para tomar el relevo el siguiente con la caída del sol. El Pool Stage tenía de llamativo todo lo que se puede imaginar uno estando situado frente a una piscina y sobre un terreno de césped que permitía a la gente vivir una experiencia musical distinta a los habituales encuentros festivaleros, al poder disfrutar de los grupos en bañador y toalla, pegándose un bañito si procedía. Sin duda la ubicación cercana al mar y el llamativo sol de temporada era uno de los principales reclamos del festival, y que todos hubiéramos deseado tener en lugar de la lluvia, así que en esta ocasión quedó como una curiosa anécdota, casi un espejismo que sabemos que estuvo allí la pasada edición y que seguro volverá la próxima, pero eso no impidió que hubiera público entregado a la causa que buscara su ocasión para bañarse.

CUCHILLO DE FUEGO

CUCHILLO DE FUEGO

CUCHILLO DE FUEGO fueron quienes nos sumergieron en el vaivén continuo de bandas a disfrutar, algunas de ellas que descubrir en directo, como era el caso de estos gallegos, quienes seguro a la gente no les importaba mucho lo que contaban y posiblemente no los entendieran, pues esa es una de sus bazas. Sin duda una buena forma de canalizar la atención de la gente, fue con la fuerza que imprimían en directo. Las improvisaciones a las que tuvo que enfrentarse su cantante mientras uno de sus compañeros solventaba los problemas con su instrumento fueron verborrea escénica propia de un charlatán, que una vez entrado en materia ya con sus canciones, se transforma en vocalista histriónico al borde de un ataque de nervios, y es que quizás algo de locura es lo que llevan por bandera en su disco “Triple España”. Particularmente me parecieron unos tipos creativos capaces de llamar la atención componiendo canciones punk a su manera.

NERVOUS

NERVOUS

Llegaba el turno para los californianos NERVOUS, que apenas llevan

NERVOUS

NERVOUS

cuatro añitos con este nombre, y que se encontraban en plena gira por Europa. Gracias a la brevedad de sus temas nos tocó más estrofas a repartir entre los que allí estábamos afanados en ver como se dislocaban con su sonido mezcla de grunge, hardcore y punk. Su underground lo transmiten tan bien en directo como en las formas de canalizar su música editando Eps y Casettes. Creo que les faltó media hora más para que disfrutara de pleno con estos tipos de Oakland, pues continuamente invitaban al descontrol, ejecutando temas con un frenesí y tensión especialmente acentuado en su cantante y guitarrista Jake Spek, quien tras terminar de tocar, quiso relajarse tirándose a la piscina.

HIGH FIGHTER

HIGH FIGHTER

Era la hora de abandonar la piscina y salir fuera de este Centro Cultural, para esperar unos minutos a que abrieran las siguientes instalaciones donde tendrían lugar los conciertos de noche, ahora en el Main Stage. Con crudeza irrumpieron allí los teutones HIGH FIGHTER, con la intensidad que esboza su metal cruzado con stoner y que encara con energía su vocalista Mona Miluski, una rubia de armas tomar que eriza el bello y que junto al guitarrista Christian “Shi” Pappas, proceden del grupo Million Miles. Ambos forman parte de este joven proyecto que encarnan otros músicos veteranos, también en otras bandas. Mona, expresiva y comunicativa, podía recordarte en alguna ocasión de esas dónde pone en tensión la garganta, al mismísimo Phil Anselmo. Si tenéis ocasión de seguir a esta banda con base en Hamburgo no perdáis de vista su primer trabajo, un Ep titulado “The Goat Ritual”, que seguro les va a conceder un largo recorrido.

BELZEBONG

BELZEBONG

BELZEBONG desde Polonia hicieron un acto de invocación para absorber la imaginación de los presentes, con un show guiado por todo su entorno demoniaco, en donde la oscuridad teñida de verde son necesarios para iluminar sus formas a tientas entre el stoner, y la densidad que te hace flotar entre desarrollos doom. Los visuales que tenían tras sus espaldas ideales, pues cuadraban a la perfección todo ese desarrollo instrumental que les tenía constantemente flexionando sus cuerpos. Uno de los momentos más brillantes del día sin duda.

PLUS ULTRA

PLUS ULTRA

La irrupción de PLUS ULTRA sobre el escenario fue como abrir la puerta a la anarquía. Podemos quedarnos con la postal más sencilla, que es la de ver a unos descontrolados sobre el escenario jugando muy bien sus naipes, en donde las performance de su cantante estaban sincronizadas con la expectación del público, a quien se le pedía interactuar dando palmas o dejando que su cantante fuera zarandeado en volandas cuando una vez se entregó a ellos. Comprobé que aquello que se hablaba de esta banda underground de Oporto no era una especulación, sino algo real. Allí los instrumentos cambiaban de manos y hacían frente a la gravedad cuando volaban por los aires. De hecho aunque vimos a su cantante en ocasiones realizar curiosas percusiones, no debió tener suficiente con ello, ya que antes de que todo terminara desparramado se puso también manos a la obra tras la batería. La expresión en la cara de la crew encargada de dejar el escenario listo para el siguiente grupo lo decía todo, pero intuyo que poder llegar a contemplar el caos en primera persona estaba dentro de lo posible. Me sorprendió mucho el potencial sonoro que exponen estos tres personajes con un corte stoner llevado a otros terrenos.

GREENLEAF

GREENLEAF

La anterior vez que vi a los suecos GREENLEAF fue en una sala pequeña, con la cercanía de las primeras filas del público a escasos centímetros de sus caras, algo que especialmente a su cantante Arvid Jonsson le propiciaba la posibilidad de retorcerse por el suelo y compartir su espacio con todo aquel que quisiera tomarse un chupito en su compañía durante el show. Y algo así me imaginaba que podía ocurrir en esta ocasión, pero con la barrera lógica que ofrece el foso de un gran escenario. Mi sorpresa fue ver otro tipo de puesta de largo, algo diferente, pero otro excelente concierto en el que dejaron que el público también se sintiera parte del show. Su cantante con cada uno de los temas que hacía te hacía vibrar, especialmente en los cortes del disco “Trails & Passes” editado el pasado año, el único hasta la fecha en el que Arvid participa. El guitarrista Tommi Holappa también tuvo un comportamiento implacable, aunque aquí no llegaban las gotas de sudor que inevitablemente eran desprendidas por la energía que expulsa, aunque igualmente lo sientes visualmente y lo palpas emocionalmente según toca. Pero para emociones la que una

GREENLEAF

GREENLEAF

vez más procuró el bajista invidente Bengt Bäcke, que no pensaba que vendría con el grupo ya que actualmente lo sustituye Johan Rockner, quien también hace doblete tocando en Dozer, como Tommi. Arvid tuvo un bonito detalle para ensalzar al bajista, y le recordaba al público que él no podía verlos pero que sí podía sentirlos. Bengt sólo necesita que le digan dónde tiene que situarse y el espectáculo pasa por sus dedos. Me encanta este tipo, y me encantaría saber qué piensa cuando al pobre le olvidan en el escenario al término de los conciertos, porque los muy jodidos se suelen olvidar de él. A título anecdótico recuerdo que en Madrid se marcharon tras tocar y allí se quedó esperando que alguien le acercara al menos su bastón, y en ésta ocasión, probando sonido unos momentos antes de actuar, marcharon para volver a entrar todos juntos y allí estaba el bueno de Bengt esperando a estos olvidadizos.

MY SLEEPING KARMA

MY SLEEPING KARMA

Eran muchas las ganas que tenía de ver a los alemanes MY SLEEPING KARMA darle enfoque a su show instrumental con su último trabajo “Moksha” como telón de fondo y cuando unas horas antes me crucé con ellos en la calle y me explicaban sobre el problema que habían tenido en Madrid al ser extraviados sus instrumentos por la compañía aérea que tenía que enviarlos a Portugal se me quedó cara de incógnita. El caso es que salieron a su hora a tocar logrando esas atmósferas sonoras, y lo hicieron gracias a compatriotas como High Fighter y Wight que les prestaron los instrumentos y el material que necesitaban. Tuvieron muestras de agradecimientos por su hermanamiento cuando tuvieron ocasión, al tiempo que le comunicaron al público algo que para otros grupos podría suponer un delirio. La gente disfrutó del clímax aportado con su música sin notar diferencia, si cabe sonaron de una manera más rotunda, porque fueron capaces de hacer lo mismo con instrumentos ajenos. Fantásticos. Un gran broche para un día que estuvo lejos de ofrecer un sol caliente, pues de eso se encargaba la luna.

Texto y fotos: Raúl “Mister Virus” García


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