CRÓNICA RIPOLLET ROCK 2015

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Un año más, cuando llega el último fin de semana de agosto, es de recibo acudir a la cita obligada del Ripollet Rock, uno de los festivales gratuitos más longevos y prestigiosos del país, y como cada año nos presentan una propuesta variada de bandas locales, nacionales e internacionales para satisfacer todos los gustos.

En esta ocasión las dos bandas locales eran RON DE KAÑA y STAINED BLOOD, la nacional ALQUIMIA y las internacionales IRON SAVIOR y JORN LANDE, unas propuestas que iban desde el rock urbano al Death Metal pasando por el Heavy más clásico y el Power Metal. Aunque la afluencia de público este año no fue exagerada, se registró una buena entrada con gente de todas las edades, la mayoría felices de reencontrarse después de las vacaciones, cosa que se hacía notar en los constantes abrazos que se veían entre el público y las notorias sonrisas y brindis que se daban por doquier.

 

RON DE KAÑA

Los elegidos para abrir fuego en el festival, fueron los barceloneses RON DE KAÑA, con una propuesta de rock urbano de mucha calidad, muy al estilo de PLATERO Y TU o ROSENDO, de los que se nota que ha mamado la banda, por su actitud y su presencia escénica, quizás en demasía pues el seguidismo rosendero llegó al extremo de espetar el típico “¿Cómo va la feria?” ya tradicional en todos los conciertos del carabanchelero, que ellos “robaron” para la ocasión.

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Nos ofrecieron 45 minutos de buena música, aunque ante poca gente aún por lo temprano de la noche pero congregaron una parroquia muy fiel, que se sabía y coreaba sus canciones, temas como “contra la pared”, “Ten cuidado”, “Son tus ojos” que terminaron con un guiño a “Esta es una noche de rock’n’roll “ de Barricada, “Besos”, “No me arrepiento”, etc.

Una buena banda, con un directo contundente, repleto de buenos riffs de guitarra, con potente base rítmica y buena voz que prometen dar guerra dentro de su estilo y con buen futuro en el panorama de un estilo tan nuestro como es el rock urbano.

 

STAINED BLOOD

El festival siguió con la segunda de las bandas locales elegidas para la noche, se trata de STAINED BLOOD, que nos ofrecen una propuesta de Death Metal salvaje y potente, en una línea muy extrema.

Dispusieron también de 45 minutos para mostrar todo su potencial, que es mucho, según dicen los entendidos, aunque debo decir que yo no consigo conectar con este estilo ni con las bandas que lo practican. No entiendo que se salga al escenario a pegar gritos y no consigo entender ni una sola palabra de lo que supuestamente canta el vocalista, independientemente de quien esté en el escenario, no es ni mucho menos una crítica a STAINED BLOOD, sino una reflexión sobre un estilo que no conecta de ninguna manera con mis gustos.

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Nos ofrecieron una descarga potente, oscura, sin riffs ni solos, como corresponde al estilo que practican, los músicos estáticos y serios, dejando todo el protagonismo al cantante que no paró de correr y saltar por el escenario en ningún momento de su actuación mientras realizaba sus gritos, que no cantos, y sus salvajes guturales.

Añadir que hicieron las delicias del público, bastante más numeroso ya que con RON DE KAÑA, que formaron un enorme mosh pit en las primeras filas que no paró de principio a fin de la actuación de la banda y que les hizo disfrutar a lo grande.

Finalizada su actuación, las caras de felicidad del respetable demostraban que se lo habían pasado bien y se mostraron muy agradecidos despidiendo a STAINED BLOOD con una enorme ovación.

 

ALBERTO RIONDA ALQUIMIA

Terminada la fiesta Death Metal que nos proponía STAINED BLOOD era ya hora que irrumpiera en el escenario uno de los platos fuertes de la noche, ni más ni menos que el proyecto del guitarrista ALBERTO RIONDA, ALQUIMIA, que llegaron, tocaron y arrasaron, llevándose de calle a todos los presentes a su terreno.

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No hay que presentar a Alberto, de sobra conocido por todos y que demostró una vez más por qué es uno de los mejores guitarristas de este país. Rodeado de una excelente banda con un batería contundente y un bajo fenomenal, con un protagonismo importante de los teclados, y sobre todo ello un cantante excepcional, con una voz primorosa que bordaba todos los temas, Israel asumió incluso más protagonismo que el mismo Alberto y demostró que es uno de los cantantes que hay que tener en cuenta en el futuro.

Nos ofrecieron una descarga de algo más de una hora de un Power Metal potente y muy melódico, con temas de su disco como “La divina providencia”, “El último aliento” y “Dama Oscura” entre otros, acompañados de la inmensa “Xana” de Avalanch, que fue el segundo tema en sonar y de una primicia de su próxima grabación: “Sol Negro” que sonó muy bien.

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A medida que avanzaba el show se notaba más sintonía entre el público y la banda, donde los músicos no dejaron de sonreír y de pasárselo en grande sobre el escenario, haciendo las delicias de todos los presentes.

Uno de los mejores conciertos de la noche sin duda el de esta banda con un directo contundente que la convertirá en breve en una de las grandes del país.

 

IRON SAVIOR

Así como ALQUIMIA fue para mí la sorpresa positiva de la noche, IRON SAVIOR fue la negativa; no es que estuvieran mal ni mucho menos, hicieron un grandísimo concierto y rayaron a gran altura, pero yo esperaba mucho más de una banda que apadrinó en su momento Kai Hansen.

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Hicieron un show notable, con sus temas de siempre alternando los nuevos de su último disco pero en todo momento se mostraron frios, distantes, sin conectar con el público hasta las últimas canciones.

Son buenos músicos, Piet Sielck canta bien y suenan poderosos y contundentes, pero se mostraron como una banda más de Power Metal de las que tanto abundan en Alemania y ya está.  Excepto el bajista, los demás estuvieron bastante estáticos durante todo el show y sin acabar de convencer. Para mí se quedaron un paso por detrás de ALQUIMIA y bastante lejos de lo que hizo JORN a continuación.

Su Power Metal suena potente y agresivo pero les faltan quizás esos estribillos coreables y esa actitud que hace saltar al público desde el primer momento hasta el último. Eso sí, antológico su “Heavy Metal never dies” pues en este sí, el público gritó, coreó y participó a rabiar y también contundente su versión de “Breaking the law” con la que cerraron sus casi 90 minutos de actuación dejando animada a la concurrencia.

 

JORN

Con cerca de un cuarto de hora de retraso, salía al escenario el cabeza de cartel de la noche, el noruego JORN LANDE, que demostró con creces su condición de Headliner del festival.

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Aunque empezó quizás demasiado suave, el show de JORN fue subiendo en intensidad hasta llegar a las más altas cotas.

Con una banda base excelente, con bajo y batería cumpliendo sobradamente su función y un guitarrista portentoso, que bordaba impecablemente todos los riffs y los solos  que iba encadenando sin parar y que incluso en muchas ocasiones le robaba el protagonismo al propio JORN, hicieron un concierto apoteósico.

La voz de JORN, con una riqueza de graves brutal y con unos matices infinitos, destacaba tanto que incluso tenía que alejarse a dos palmos del micro para sonar bien (desde el foso se le oía perfectamente sin necesidad de amplificación).

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El concierto fue en ascenso sin parar, descargando una dosis de Heavy Metal clásico impresionante, sobre todo de una calidad vocal que iba mejorando con el paso de los minutos, enlazándose con los solos y riffs que Trond arrancaba de su guitarra con una facilidad pasmosa, tanto que parecía que ellos dos, sin ninguna ayuda, podían llenar el escenario sobradamente.

 

El punto álgido del show se alcanzó, curiosamente, con la versión que JORN nos ofreció de “Rainbow in the dark” del maesto RONNIE JAMES DIO y el guiño a “The man on the silver mountain” que le siguió que, en algunos momentos, parecía que estábamos oyendo al mismísimo DIO.

La pena fue que, al empezar con cierto retraso, la descarga de JORN se quedó en una escasa hora y cuarto que a mí se me hizo muy corta. Una actuación por todo lo alto la suya, cosa que se reflejaba en los comentarios de la gente a la salida del festival, con caras de felicidad y alabando a JORN como el gran cantante que es.

 

En definitiva un grandísimo festival este Ripollet Rock que nos hace desear ya que pase un año para volver a disfrutarlo. Siempre eligen bien a las bandas y satisfacen todos los gustos y tendencias. Mis felicitaciones más sinceras a la organización y les animo a que sigan en esta línea.

Texto y fotos Quim Brugada


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