CRÓNICA: HELLFEST 2016 (19.06.16)

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HELLFEST OPER AIR 2016 – Clisson, Francia                     

DOMINGO 19 DE JUNIO

MUNICIPAL WASTE

MUNICIPAL WASTE

Las buenas propuestas sonoras para la última jornada hace un rato que han comenzado y nuestra entrada al Hellfest en este tercer día se la dedicamos a MUNICIPAL WASTE, quienes de nuevo regresaban al lugar y a un escenario principal. Desde el principio nos pusieron en situación, así que no esperábamos un concierto a medias tintas como tampoco innovación en su thrash metal con refrito sonoro de la vieja escuela. Los estadounidenses de Virginia nos metieron de lleno en los oscilantes paseos que iríamos dando mi compi Oscar y servidor por cada uno de los escenarios, intentando tener a la vista cuantos más grupos posibles. Nosotros acabábamos de acceder al recinto, pero ya disfrutando de ellos había un nutrido número de acólitos organizados por el cantante, quien reclamaba a sus fieles que giraran sin pausa.

BACKTRACK

BACKTRACK

Hay veces que las bandas parecen no tener una identidad propia, pero al menos saben caracterizar a los artistas que años atrás les han influido musicalmente, y siendo éste el caso resulta alentador por lo entretenido que puede resultar ver en directo a los neoyorquinos BACKTRACK, quienes desempeñan un collage de estética y furia, con un toque algo gamberro, que ya hemos conocido los más veteranos en tiempos pretéritos. Pero claro está, que hay que saber manejar sobre las tablas a la hora de exponer un hardcore que ensalza a las bandas abanderadas de décadas atrás, siendo un grupo de menos trayectoria. Su tarjeta de presentación nos la dejaron hace un par de años en el festival gallego Resurrection Fest y esta vez nos dejan claro que son capaces de llegar a públicos que se abren a nuevas propuestas sonoras.

DEATH ALLEY

DEATH ALLEY

Enérgicos fueron DEATH ALLEY venidos desde Ámsterdam, dando uno de los primeros espectáculos brillantes del día en las formas y en los tiempos, con muy poco bagaje en su carrera, pero llevando como gran referencia bajo el brazo ese debut “Black Magick Boogieland” publicado en 2015. Su cantante te trasladaba a la década de los setenta con ese aspecto buscado adrede de cara a la escena musical en la que se mueven, con bigotillo de época incluido, he incluso no dudando en pillar unas baquetas para acompañar en las percusiones al batería. Nos recordaron al punk rock and roll intravenoso de épocas pasadas, pero también gloriosas, haciendo su set a distintas velocidades entre Black Sabbath y Mötorhead, con un toque de pureza y un alto porcentaje venido de otros cajones, pero todo bien gestionado.

FALLUJAH

FALLUJAH

Los norteamericanos FALLUJAH salieron a romper de una forma muy elegante, lejos de protagonizar la típica escena thrash metal de la Bay Area de San Francisco, gracias a su toque death progresivo y técnico que les hace distintos de otras formaciones que antaño ya pusieron sello a la zona. Aunque a veces pareciera que hubiera una licuadora de sensaciones batiendo el sonido cuando entraba en acción su cantante. Sabía llevárselo a la sombra de la melodía aún estando éste iluminado por lo gutural. Era como si pasara por allí a toda velocidad un avión rompiendo la barrera del sonido y al momento se hiciera la calma. El resto de la banda no cejó en utilizar poses determinantes con sus instrumentos para dar algo más de colorido a los que además de estar allí moviendo la cabeza también nos gustaba observar, especialmente a la hora de verles presentar su tercer disco “Dreamless”.

ORPHANED LAND

ORPHANED LAND

Reconozco que el fervor que me provocaban hace algunos años los israelitas ORPHANED LAND ha ido mermando con el paso del tiempo, a medida que los he ido viendo en los distintos lugares por donde han actuado. Ellos siguen cautivando con esa inercia arabesca en la que se mueven desde hace tiempo, pero tras la marcha de Yossi Sassi a principios de 2014, posiblemente algo más se quedó en el camino, al haber sido éste guitarrista un tío con un toque y un sello tan particular en la banda, además de cofundador de la misma. Y lo digo con todos los respectos para su sucesor Idam Amsalem. Si los ves por primera vez te

ORPHANED LAND

ORPHANED LAND

parecerán exóticos pero cuando son reiteradas las ocasiones, igual algo ya chirría. Antes teníamos ensalzado a su cantante Kobi Farhi, en parte por ese aspecto de Mesías al que sabe sacar partido especulando con su imagen y provocando alguna sonrisa cómplice en sus comentarios, pero ahora me parecen reincidentes en la marca. Esta vez su túnica era negra y tenía tantas arrugas que parecía haber estado guardada en el interior del Santo Grial ¡Un planchadito en pro de la imagen le hubiera venido genial, hombre!  Pero bueno,  ante todo hay que quedarse con la grandeza de unos músicos que luchan por la unión de los pueblos pretendiendo que la religión no sea un muro en donde estrellarse. Todo eso que promulgan en su cánticos, de toque folk mezclado con los sonidos extremos es lo que principalmente nos llegó. Y vale, no vamos a mentir, también no provocó algún bailecito místico.

VINTAGE TROUBLE

VINTAGE TROUBLE

Lo de VINTAGE TROUBLE me pareció salvaje. Haber abierto los conciertos de AC/DC seguro que les ha puesto en el epicentro del interés europeo, pero saber defender esa oportuniad con las armas del rock, el blues y el soul es ya otro capítulo. A nadie que haya tenido ocasión de ver en directo a estos

VINTAGE TROUBLE

VINTAGE TROUBLE

angelinos le parecerá extraño leer que en ocasiones planeaba la imagen de James Brown sobre la forma de interpretar de su cantante Ty Taylor. Salieron a escena con una templanza y una elegancia que remarcaban en buenos pasos de baile y continuas reminiscencias del rock and roll que bailaban nuestros padres en sus tiempos mozos. Vestidos de traje, algunos con sombreros en su cabeza, no repararon en gesticulaciones con su entrega. De hecho Taylor además de ofrecernos sus particulares saltitos en perspectiva perpendicular  apoyándose para tal gesta sobre el piel de micro, terminó lanzándose al público para cantar al tiempo que hacía crosssurfing.

DRAGONFORCE

DRAGONFORCE

Vamos a pensar que los afincados en Londres DRAGONFORCE no tuvieron un buen día para mostrar sus quehaceres en el mundo del power metal porque antes de abandonar la zona de los escenarios principales y marchar a probar suerte a la zona de las carpas, a la media hora de haber comenzado, aquello no terminaba de coger fuerza. No observé que Marc Hudson fuera capaz de animar algo más al público además de

DRAGONFORCE

DRAGONFORCE

intentarlo con sus canciones. El sol fue un aliado indiscutible para sentir la somnolencia, hasta el punto que le prestáramos mayor atención a las personas que cada minuto iban pasando por nuestras cabezas mientras se descolgaban por la Tirolina, esa nueva atracción que este año acompañaba a la Noria dentro del recinto. No vamos a poner en duda la capacidad de condensar solos de guitarra a velocidades extravagantes por parte de los guitarristas Herman Li y Sam Totman, ni tampoco a infravalorar las dotes circenses de su teclista Vadim Pruzhanov al pasear su teclado móvil de punta a punta del escenario, pero buscábamos nuevas sensaciones en ese momento y decidimos abandonar el lugar en busca de ellas.

THE VISION BLEAK

THE VISION BLEAK

Y las encontrarnos en el Temple con la música de los alemanes THE VISION BLEAK, con un sonido que mezclaba dark y gothic metal acelerado. Los descubrí en 2007 con aquel disco “The Wolves Go Hunt Their Prey”, y en su edición especial acompañaban un DVD con un concierto en directo grabado un año antes. A veces es mejor no añadir ni gratis, truños en directo como ese, porque puedes incluso que los borres de tus inquietudes para verlos posteriormente en un futuro cuando tengas

THE VISION BLEAK

THE VISION BLEAK

ocasión. Konstanz y Schwadorf se encargan de grabar toda su música en estudio, cantan y se emplean con todos los instrumentos, pero cuando llega la hora de actuar en vivo, comparten esa tarea con una banda tan viva como la muerte obra entre sus letras. Inspirados por Edgar Allan Poe y H.P. Lovecraft desatan su imaginación, bajo un aspecto visual que pareciera situarles en un funeral más que sobre un escenario, con atrezzo de lápidas, cuervos y creo recordar alguna calavera. Hay algo en la manera de entonar los temas que tiene Konstanz que nos recordaba a Till Lindemann de Rammstein, pero todo ello como algo pasajero, tal vez por la viveza y la fuerza con la que interpretaba cada estrofa.

UNSANE

UNSANE

En el Valley ahora pisaban los neoyorquinos UNSANE. A pesar de tener grabados varios discos a sus espaldas y haber realizado un buen puñado de giras, nos suponían un descubrimiento en escena. Otra de esas bandas que te apetecen aunque sólo sea para atar los cabos en el tiempo. Salieron a escena con una actitud donde primó la contundencia hardcore con algo de noise. Supieron desde el primer instante como poner panza arriba al público, manteniendo en sus rostros cierta frialdad y en sus cabezas esas típicas gorras de beisbol. No sabemos si su dinámica se mantendría hasta el final o si se haría lineal, porque teníamos que abandonar el lugar para seguir con la ruta solventando otras intrigas. Al menos dejaron claro que sabían descargar la energía sobre sus pies sin tener que escudarse en enseñar sus instrumentos por encima de las cabezas.

GOJIRA

GOJIRA

Llegado el momento de estar frente a GOJIRA, puede que esperes ver algo parecido a algún otro momento que tuvieras ocasión de presenciarles antes, tal ve no hace mucho tiempo, pero aún así, siempre sonarán brutales. El público volvió a ser multitud y dieron una buena acogida a estos franceses. Ya por lo pronto jugaban en casa. Allí los tienen en un alta estima que se tienen ganada. Fue difícil acceder a las primeras filas, ni tan siquiera escabullirte por el lateral del Mainstage1. Todos querían ser testigos de primera mano y que les llegara tanto su groove como la técnica que practican en su música. El doble bombo entraba en acción, era la loca

GOJIRA

GOJIRA

pegada de Mario Duplantier, quien celebraba años y sus compañeros se encargaron de que tuviera un buen recuerdo, también el público, que portaba algunos cartelones deseándole una buena celebración. Todo ocurrió durante el tema “Backbone” , después matizaría tal momento con un solo de batería. Joe Duplantier, hermano del santo, daba la sensación de estar flipando viendo tanto público que les siguiera, y les recordó su agradecimiento por estar allí una vez más. Cuando canta y toca la guitarra parece que el cielo se pone a rugir, pero sin duda quien parece que quisiera arrancar las cuerdas del bajo con cada nota es Jean-Michel Labadie. Había una gran expectación para verles interpretar algún tema de su nuevo disco “Magna”, que en esos días se ponía a la venta y del que además de los singles “Silvera” y “Stranded”, también nos tocaron “Only Pain” Una vez más entraron en comunión con los habituales fans

INSOMNIUM

INSOMNIUM

y bautizaron a nuevos adeptos.

INSOMNIUM fueron una de las bandas que no olvidarán muchos de los presentes por su armonioso y cálido sonido viniendo de un lugar tan frío como Finlandia. Sobre el escenario conjugaron su música con su aspecto visual y expresivo haciendo un deathmetal de sonoridades cercanas a In Flames, Amorphis, Dark Tranquillity e incluso a Opeth. Tanto Niilo Sevänen como Ville Friman estuvieron geniales, con las voces, así como el bajo y guitarra respectivamente. Son de esas bandas que te alteran algo en tus sentimientos al combintar elementos musicales que para algunos pueden resultar difíciles de cuadrar.

KADAVAR

KADAVAR

KADAVAR, así a primera vista, unos trogloditas, pero profundizando en ellos, ya sabemos, algo más que unos seres arcaicos con espíritu de renovación en el manejo de lo antiguo. El trío alemán ha sabido jugar sus bazas muy bien desde que editaran su disco homónimo en 2012, y después se llevaran de calle buena parte de festivales estirando el chicle todo lo que pudieron con la edición de su disco “Abra Kadavar” en 2013. Ahora no sabemos cuánto recorrido le darán a “Berlín”, editado el pasado año, pero espero que no se queden ahí otra larga temporada, pues sus conciertos tienen fuerza, pero pienso que deberían tener una continua renovación en los sets si tienes ocasión de verlos de forma continuada, ya que siguen surgiendo bandas que están encantadas de estar funcionando dentro de ese cajón y ejercer como competencia. Fueron entretenidos para el público habitual y tal vez novedosos para quien los viera por primera vez. No les falto carácter y temple personal, que es también parte de su secreto, algo que hace verlos con perspectiva, pues sigo pensando que son algo más que una buena banda recordando a grupos clásicos.

SLAYER

SLAYER

A la hora de SLAYER estábamos un poco retirados del lugar  para pillar buena posición a punto de comenzar. Nos entró el tembleque en el cuerpo y nos imaginábamos pasando por una situación parecida a sufrida durante los Rammstein en la primera jornada, así que corrimos hacia el centro del tumulto abriéndonos paso con los codos para evitar un momento de estancamiento y la pérdida de visibilidad. Total, nada más que empezara la tralla, seguro que se iba a soltar algún palo que otro por ahí entre seguidores eufóricos. Yo los vimos aquí durante la edición de 2014, como también a los mencionados Kadavar, y entonces nos sorprendieron remontando el vuelo con ese nuevo feeling sin Jeff Hanneman y Dave Lombardo. Ahora ya llevan un tiempo

SLAYER

SLAYER

perfectamente lubricados en compañía de Gary Holt y Paul Bostaph, guitarra y batería respectivamente, y Slayer parecen estar viviendo un ciclo de asentamiento que ayuda a olvidar las penas pasadas. Kerry King es como si abarcara tres cuartas partes del escenario con su particular forma de prender la mecha de un paquete de dinamita que se encarga de hacer estallar Tom Araya, quien estuvo muy comunicativo con la gente, e incluso dejándose llevar por las gracietas del público, al no dudar en

SLAYER

SLAYER

ponerse una boina que le lanzaron, tras dudar unos instantes si aquello era serio o no. Desde luego que empatizar con el público es la mejor baza que puede hacer una banda y más con la trayectoria que le precede. Eligieron hacer sonar a AC/DC para comenzar su show antes de salir al escenario y así nos encandilaron con el “Thunderstruck” y no olvidaron hacia el final a Hanneman mostrando su nombre en uno de esos telones traseros que van cambiando continuamente y que en ocasiones sintonizaron con su último trabajo “Repentless”, al que prestaron la atención que se merecían temas de la última ornada como el que da título al disco, así como “Disciple” y “You Against You”. Luego harían unos cuantos clásicos, dejando para el final “Raining Blood” y “Angel Of Death”.

AMON AMARTH

AMON AMARTH

Los vikingos AMON AMARTH nos ofrecieron lo esperado, aunque tal vez con un toque de linealidad más constante respecto a otros shows, o al menos así lo apreciamos en esta ocasión. Parte de espectáculo de estos suecos paso por lo visual, y en esas tuvieron mucho que ver numerosas llamaradas, así como los dos dragones que ocupaban buena parte del escenario, y que uno de ellos servía de estructura para que en lo alto campara su cantante. Tampoco hay que dejar de mencionar los enormes telones que llevaban a sus espaldas mostrando entre otras, la portada de su último trabajo “Jomsviking”, ofreciendo esas secuencias mitológicas que daban un toque de ambientación especial. Algunos de los nuevos temas quedaron expuestos con la interpretación de “First Kills” y “Raise Your Horns”.

MEGADETH

MEGADETH

MEGADETH no se mostraron como seguramente más de uno esperaría, es decir, dejaron de lado ciertos temas clásicos, por centrarse más en darse el gusto de ejecutar composiciones más actuales, y de hacernos visionar como las transmiten, que así también se disfrutan, pero que con seguridad te cortan un poco el morbo de pegarte a dar botes. Fue interesante ver como estos temas se los iban repartiendo en estructuras guitarreras Dave Mustaine y Kiko Loureiro, pues el brasileño ya entró de pleno en las composiciones de su último trabajo “Dystopia”. En la batería estaba Dirk Verbeuren, quien aquí le pegó bien al bombo, aunque es

MEGADETH

MEGADETH

evidente que en una fase de adaptación distinta a Soilwork, tal como mandan los patrones del jefe Mustaine. Y de Dave Ellefson que decir, en su línea moviendo la parte de la maquinaria que le tocaba tras su bajo. Fue un buen comienzo el de “Hangar 18”, y a continuación primera incursión en su último disco con “The Threat Is Real”. Tras ese tema Mustaine hablaría para recordar al batería Nick Menza, fallecido en mayo y a quien dedicarían “Tornado Of Souls”. Después irían insertando entre otros clásicos temas más recientes, “Post American World”, “Poisonous Shadows”, “Dystopia” y “Fatal Illusion”. El final quedaría ensamblado con “Symphony Of Destruction”, “Peace Sells” y “Holly Wars… The Punishment Due”.

GHOST

GHOST

Era predecible que los enigmáticos GHOST con el paso del tiempo fueran acrecentando su leyenda mientras siguen en activo. Comprobar la cantidad de gente que esperaba por ellos esta vez en comparación de su última venida a Hellfest, creo que evidencia como van causando más sensación y gandando adeptos. Eso no da lugar al debate. Su espectáculo ahora también variaba. Con su último disco “Meliora”, Papa Emeritus III incluso cambia su vestimenta y su espectáculo. Le mete mano a los integrantes. Tiene algunas partes habladas donde ofrece sus particulares sermones, y en donde sus hábitos pasando pasan del poncho

GHOST

GHOST

a un frac más ligerito y no menos elegante. Las partes instrumentales a modo de introducción, rezos incluidos, ambienta aquello hasta que entran en acción unos minutos después de que suene el “Misere Mei, Deus” y entonces se desata la pasión con “Spirit”, “From The Pinnacle To The Pit” y otras lindezas como “Year Zero” o “Mummy Dust” a posteriori. Papa Emeritus III puso a veinte monjitas en el escenario y las mandó desfilar entre el público, pidiendo a los asistentes respeto por su carne con el fin de que no las metieran mano. También vimos a un grupo de niños subidos allí arriba tras los Nameless Ghouls, quienes hicieron su trabajo instrumental escenificando sus poses como ya les conocemos, y claro, con sus caras ocultas. Creo que fue un acertado espectáculo, acortando en parte del que tienen preparado para sus giras en solitario, y adaptado en esta ocasión a los tiempos del festival.

BLACK SABBATH

BLACK SABBATH

BLACK SABBATH dicen estar convencidos de que será esta su última gira. Creo que a todos nos encantaría de que fuera uno más de esos faroles que se marcan las bandas para luego confirmar más fechas, y si es posible, nuevos temas de estudio. Pero centrémonos en que realmente podría ser ésta la última vez que vinieran a Hellfest tras la anterior visita en 2014. Algunas cosas cambiaron desde entonces, no sé si tantas, pero bueno, de primeras que dejaron pasar de largo los temas del “13”, y para continuar, que nosotros por lo pronto, pudimos ver todo mejor posicionados esta vez, ya que en la anterior visita, nos perdimos el espectáculo visual de la pantalla central por no ubicarnos bien y claro, es importante para darle más colorido al suspense que lleva la actuación de los ingleses. A través de esa pantalla iban sucediéndose imágenes de la banda, así como tomas de directo fundida con toques salpicados de llamaradas apocalípticas, y eso ambientaba aún

BLACK SABBATH

BLACK SABBATH

más un perfecto comienzo como el que tuvieron con “Black Sabbath”, y continuado con “Fairies Wear Boots”. Como os podéis imaginar tocaron los temas que no os gustarían que se quedaran fuera. En “Rat Salad” tuvimos el esperado solo de batería por parte de Tommy Clufetos. Lo más importante fue, que de nuevo allí se encontraban ante nuestros ojos, de carne y hueso, y que ciertamente, a Ozzy Osbourne se le veía más centrado en el espectáculo dejando de lado no sé si decir la demencia, o más bien las tonterías. Con “Paranoid” se despidieron y nos quedamos pendientes de saber que ocurrirá con ellos a medida que pase el tiempo y vaya acercándose el último tramo de esta gira llamada “The End”. Habrá que esperar a que de nuevo se sienten ante el oráculo Ozzy, Iommi y Geezer y Dios dirá.

KING DIAMOND

KING DIAMOND

El bonito escenario que esperaba la salida a escena de KING DIAMOND, nos hacía imaginar lo que iba a empezar a ocurrir en pocos minutos dentro de esa casa. La sorpresa no se hizo de esperar. Contábamos con que nos ilustraría tal cual su trabajo de 1987 “Abigail”, pero empezaron con la introducción “Out From The Asylum” que daba lugar a continuación a “Welcome Home” y lo que suponía revivir los primeros compases de esa otra maravilla llamada “Them” editada al año siguiente. Con Andy LaRocque como único superviviente de aquellos tiempos, y Mike Wead en la otra guitarra todo se iría tejiendo con sus consecuentes pausas a medida que ejecutaban “Sleepless Nights”, “Halloween” y “Eye Of

KING DIAMOND

KING DIAMOND

The Witch”, antes de volver a sorprendernos con dos temazos de la época de Mercyful Fate, “Melissa” y “Come To The Sabbath”. Si llegado a este punto, no habíamos tenido suficientes secuencias de teatralización, imaginaros lo que supondría disfrutar enterito del disco “Abigail” con todo tipo de florituras balconcito arriba y escalera abajo, amén del surtido de decorados con cruces invertidas, seres del mundo oscuro, silla de ruedas móvil, monjes encapuchados, muñecos de época, dagas, ataúd y por su puesto la soberbia interpretación del resto de la banda, el batería Matt Thompson y el bajista Pontus Egberg. Lo de “Abigail”, fue una joya recuperada a la que pudimos asistir en primera fila y que nos hizo disfrutar de su esplendor dos décadas después de ser creada.

Texto y fotos: Raúl García / Oscar Torres


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