Crónica: HAVOK + WARBRINGER + GOROD + EXMORTUS. Caracol 26/04/17, Madrid

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Nuestra entrada en el sala tendría lugar con el final de la actuación de los californianos Exmortus, a quien lamentamos no poder llegar a ver, pues de primeras pareciera ser una buena base de comienzo para calentar esta noche de thrash metal, que para nosotros comenzaría con los franceses GOROD, rompiendo el molde de la línea musical de la jornada, pues estos veteranos de Burdeos, practicaban un death metal brutote, lleno de contrastes técnicos, que supieron exponer en el poco tiempo del que dispondrían, teniendo en cuenta que no encabezaban esta gira europea. El show estuvo lleno de detalles que daban para el análisis, y del que se pudo sacar en conclusión el buen calado que tuvo para un público que ante todo estaba allí para degustar sonidos thrash de corte clásico. La continuadas interpretaciones y gesticulaciones de su cantante Julien golpeándose la cabeza y profundizando en tonos vocales abruptos mientras su bajista Benoit Claus deambulaba por cualquier hueco exponiendo su técnica tanto musical como deportiva, era ya de por sí espectáculo puro. De hecho Benoit, daba muestras suficientes de dejar constancia que era uno de los más veteranos dentro del grupo. La contundencia del sonido que nos entregaron, ejecutada con delicada fiereza por parte de su batería Karol Diers, estuvo perfectamente flanqueada por la de sus dos guitarristas Mathieu Pascal y Nicolas Alberny, capaces de hacerte tararear el ritmo de los acordes doblados al unísono, de los que cuando procedía, uno de ellos se desenganchaba para entregarse a las filigranas virtuosos que ponen por bandera su compleja definición de estilo, huyendo de los tópicos del death metal más clásico y en ocasiones más cerca del hardcore. En general, esa forma de entregarse, así como ganarse al público su vocalista chapurreando algunas palabras graciosas en español, mitigaría alguna carencia con el sonido de puertas de escenario para fuera.

Posiblemente si WARBRINGER hubieran sido los cabezas de cartel, a los allí presentes no les hubiera importado. Tanto Havok, como ellos tienen ciertas similitudes, o al menos funcionan con ciertos paralelismos, y además ambas bandas venían presentando nuevos discos. En el caso de quienes nos ocupan, “Woe To The Vanquished”, con algo más de un mes en la calle, y tal vez por ello no se anduvieron con rodeos a la hora de presentarlo, pues después de sonar la introducción pertinente, atacaron de un tirón con varios de sus temas, tal como da comienzo su último trabajo. Tras “Silhouettes” fue el turno deWoe To The Vanquished” y al momento de comenzar, el cantante de Gorod, que lo tenía a mi lado en el tenderete del merchan salió disparado hacia el escenario para participar de los coros. Fue un toque de colorido ante la sucesiva previsión de los acontecimientos que seguirían más tarde tras presentar los también nuevos Remain Violent” y “Shellfire”. Su cantante John Kevill pediría de forma insistente y casi cansina circle pits e incluso realizar un muro de la muerte. Me pareció una partida de cartas sencilla, de sota, caballo y rey, pero no por ello, dejó de ser entretenida, gracias a temas antiguos como “Combat Shock”. Antes de que terminaran vería entrar en camerinos al cantante de Havok enfundado en una caja de cartón con un volumen que hacia llevarse a las persona por medio, por lo menos a mi. ¿Qué tramaría? (me haría pensar antes de verle aparecer en directo).

Pues sí, lo de la caja de cartón acoplada al cuerpo de David Sánchez como si fuera la imagen de Bob Esponja, era la performance inicial del cantante de HAVOK. Luego se la quitaría, y tras lanzarla al público, algunos de sus pedazos estarían dando el coñazo entre la gente tras pasar la carcasa otro dueño. Sobre todo noté mucha euforia por parte de los asistentes, y también sobre el escenario. El nuevo trabajo que venían presentando, “Conformicide” tenía que ser una sucesión adecuada a su ya lejos anterior “Unnatural Selection”, y haber variado la formación, supongo que también una adaptación. Vistos e integrados dentro de la última hornada del estilo, me siguen pareciendo unos dignos sucesores dentro del thrash metal que mejor conserva el sello clásico de los pioneros de época allá por sus comienzos. Disfruté con sus cortes nuevos, “Claiming Certainty”, “Hang ‘Em High”, “Intention To Deceive” y especialmente “Ingsoc”, y su sonido en evolución, con algo más de vanguardia. Este tipo de guiños también supieron entregarlos algunas de aquellas primeras bandas en algún punto de su discografía. Los de Denver, empezaron con “Point Of No Return”, de aquel Ep homónimo tan curioso (con versiones de Sepultura y Slayer) y para el final, antes de marchar hicieron “Time Is Up”, en el bis, tras vacilar un rato de si me cuelgo no me cuelgo la guitarra sino me voceáis un poco más fuerte que salga a cantar. Entre medias de estos títulos un show completo, con parones frecuentes, para afinar instrumento, que también le valía al jefazo de Havok para hacer crítica social o lanzar consignas de paz como preámbulo del tema que venía a continuación. La banda en sí entregó mucha actividad. El púbico también. ¿Recordáis la portada del “Get A Grip” de Aerosmith? pues en la primera fila había una chica con unas formidables similitudes que no dudó en enseñarle a Nick Schendzielos tras levantarse su camiseta de doble sujeción. A su mástil le causó expectación y se le iluminó con luces leds de color verde. Creo que fue de los pocos momentos que paró la actividad de su cabeza, buscando en una nueva mirada una posible conexión con el funky. Nos lo pasamos bien. Con lo nuevo y con lo clásico o viceversa, pues la banda supo coordinar lo que tenía que entregar y yo creo que no hubiera importado recibirlo en un orden distinto.

GOROD en sala Caracol:

WARBRINGER en sala Caracol:

HAVOK en sala Caracol:


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