Crónica: AMON AMARTH + TESTAMENT + GRAND MAGUS. La Riviera – Madrid 11/11/16

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AMON AMARTH, TESTAMENT y GRAND MAGUS. La Riviera – Madrid  11/11/16

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Que los GRAND MAGUS fueran partícipes de esta gira abriendo las actuaciones sólo podía tener efectos beneficiosos para todos los participantes, para ellos mismos como músicos y para el público que podía contemplarlos. El primero de los motivos era, que nos iba a permitir ver cómo se comportaban en escena de medio aforo, ya que tocaban en la sala La Riviera estando condensada con su capacidad cubierta, pues nos tendríamos que remontar dos años atrás para recordar su visita a Madrid cuando actuaron en la We Rock como actores principales. Aquella ocasión suponía el primer desembarco español en su historia y la asistencia no era comparable. Amén de poder degustarlos en algún festival europeo más masificado en todo este tiempo, que es algo que tampoco daba juego con esta realidad. El punto de encuentro de todos los ojos que esperaban mientras tanto a dos grandes bandas como Testament y Amon Amarth, se detenían en este trío sueco de metal, que macera su música a fuego lento como sus influencias del heavy primigenio que les ha visto crecer al menos durante quince años, si atendemos a su primera publicación, homónima. En España aún no han podido explorar al público que manda, seguro que no les han dejado, ese que decide no ir a los conciertos pequeños y sí esperar para verlos cuando vienen acompañados de bandas de más nombre, es decir las grandes estrellas del estilo que se tercia. En cualquier caso, no sólo sirvió para ser descubiertos por muchos que aún de ellos no sabían y así incrementar a nuevos interesados en su música, sino para que a los que los venimos olfateando hace tiempo, nos mostraran “Varangian”, al menos un tema de su nuevo disco “Sword Songs”. Y aunque dieran un breve repaso a su historia, pues el tiempo fue limitadísimo, perdidos quedaron sus tres primeros trabajos, para los que no hubo cuartel, sí incidieron especialmente en su disco “Hammer of the North”, siendo la apertura apertura del show para “I, The Jury” y el cierre para el tema del mismo nombre de aquel álbum , que le dio la posibilidad al público de terminar el concierto con sus propias voces, coreando esas melodías por encima de las voces de los propios músicos, melodías de las que todo metalero desea participar siempre en un concierto de rock como éste. Anecdótica fue la imagen que ahora gasta su cantante y guitarrista, Janne JB Christoffersson, pues más de uno lo confundiría con la de Kerry King de Slayer.

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Con TESTAMENT sabíamos lo que nos íbamos a encontrar. La banda inmortal que nunca falla, y que te mete de lleno en la era dorada del thrash metal. ¿es que no la viviste por edad en los ’80? ¡No te preocupes, que ya se encargan ellos de recapitular como era! En aquellos tiempos empezaron entonces con sello de identidad propio y supieron hacerse su hueco con marca Bay Area de San Francisco,  y con el paso de las décadas siguen manteniendo ese estatus. No exagero, pareciera que el tiempo no pasara ni por su música, ni por sus expresivos movimientos. Evidentemente estábamos ante unos músicos tan cultivados, que verles tocar al mismo tiempo que intentar auscultarlos es disfrutar el doble. Lo positivo de verlos en sala sin liderar cartel es que ejecutaron todos sus temas de un tirón haciendo un acertado análisis a su pasado, mostrándonos también su presente, es decir, su nuevo trabajo. Que apenas perdieron tiempo en conversaciones que sólo pueden servir para parar la maquinaria que son en vivo. Lo negativo, que siempre te parece incompleto su set list porque no disponen de media hora más de tiempo para entregarte más canciones. Ver desde el foso a escasos centímetros como presentaban sus instrumentos transformados en armas, con esa fragilidad y al mismo tiempo sacar solos y riffs endiablados sus guitarristas Eric Peterson y Alex Skolnick es una delicia. Para que hablar de lo suponer ver como hace lo propio Chuck Billy con ese palo microfónico que siempre le permite hacer sus air guitars, y que consigue hacernos que parezca que realmente está tocando. Los ritmos perpetuos de batería marca de la casa, ejecutados por Gene Hoglan te hacían moverte de esa manera tan trepidante. Comenzaron con su último disco, con el propio tema que le da título, “Brotherhood Of The Snake”, e intercalaron también los cortes recientes “The Pale King” y “Stronghold”, consiguiendo no sólo que la gente girara sus cabezas con desenfreno mientras estaban bien apiñados en las primeras filas, sino que alzaran sus puños en alto. Lo mismo ocurriría con piezas memorables como “The New Order”, “Into The Pit” o “The Formation Of Damnation”, que supondría su despedida. Antes hubo tiempo también para su pasado reciente, con temas protagonistas de su anterior gira y anterior disco, “Rise Up” y “Dark Roots Of Earth”, que por cierto, recuerdo con mucho rever en aquel fenomenal concierto que ofreció Chuck cantando bajo la lluvia del Resurrection Fest. Aquí su voz, sigue teniendo ese componente de ayuda que magnifica su forma de cantar, pero sin ser tan exagerado.

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AMON AMART puede que para muchos estén muy vistos, porque es verdad que su circo vikingo se basa en un espectáculo recurrente en el tiempo que ellos llevan escenificando, pero es preferible que mantengan sus señas de identidad que ya todo el mundo espera, a que las pierdan por el camino y se les critique por ello. En realidad este concierto, y por ende la gira por salas, no muestra escenografía tan mastodóntica como la que aprecié en Hellfest este año, ni tampoco permite de utilizar fuego en una sala como La Riviera. Pero los personajes con sus estandartes, escuderos, arqueros, y los enfrentamientos a escudo y espada entre sus guerreros no faltan. Todo es una atractiva historia visual que decora una estructura melodramática…mejor dicho…melodeath. Que a quien no los hubiera visto nunca, le parecería muy flipante, a quien los tenga vistos ocasionalmente, flipante, y para quienes les siguen desde hace años, pues entretenido. Con distintas interrupciones coordinadas, hacían resaltar estos momentos y también la parte central del escenario donde se encontraba un gras casco vikingo en donde estaba incrustada la batería de Jocke Wallgren ¡brutal! El grueso principal de su disco “Jomsviking” prefirieron encauzarlo tocando de forma seguida los temas “First Kill”, “The Way Of Vikings” (con la performance de la lucha de guerreros que mencioné) y “At Dawns First Light”, aunque posteriormente también harían “On A Sea Of Blood” y “Raise Your Horns”, tema que formaría parte de los bises, y momento en que aprovecharían para salir toda la banda, incluso uno de los arqueros, a brindar con sus cervezas o hidromiel, a saber lo que había dentro de esos cuernos, especialmente el de Johan Hegg, que era como si fuera un mini en comparación con unos vasos de caña de los demás. De hecho me pareció entenderle mientras bromeaba con el público que la cosa podía llevar cerveza o agua del grifo. Dieron un repaso acertado a la abultada trayectoria que han cosechado en estos veinte años. La cosa terminaría con las rítmicas hímnicas de “Guardians Of Asgaard” y los caballeros con sus hachas en escena, a lo que le seguiría el rugir de los truenos y un suponer de tormenta acechando, momento en que saldría el cantante con su martillo a lo Thor, para despedirse con “Twilight Of The Thunder God”.

 

Texto y fotos: Raúl “Mister Virus” García


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