DRUEIDA “Collateral Damage” (The Fish Factory 2015)

Inicio » Críticas de los últimos Discos de Música Rock y Metal » DRUEIDA “Collateral Damage” (The Fish Factory 2015)

10Desde Alcoy nos llega Drueida, un grupo que en este disco, “Collateral Damage” han tirado de total clasicismo metalero, y es difícil no ver o disfrutar de las influencias latentes que el disco tiene en cada tema.
Maiden, Judas, Sinner, una pizca de Dio, un poco de Helloween… por citar solo los mas tangibles, dan con el sonido que se plasma en el disco.

Drueida no son unos recién llegados a este mundo, su andadura vital se forja en las postrimerias del año 1998 donde la unión de Julian Campayo a las voces y Marcos Isy Cabrerizo en las guitarras, partiendo de las primeras demos el grupo grabaría en 2004 su primer EP “El Brebaje” con el que se les abrirían las puertas a posteriori a su primer largo Into the “house of evil”.

He de decir que el grupo, y su sonido en general desprende un gran deja-vu: es decir, el segundo tema “The gift” por determinar un ejemplo suena a Judas por los cuatro costados: posee un trabajo de guitarra que bien podría haber firmado, por el estilo, el mismísimo Glen Tipton. Esto en si no es ni bueno ni malo, aquí no hay equívocos, solo vais a encontrar ese heavy con el que a todos se nos abrió la mente y el oído, y a pesar de no encontrar realmente nada nuevo o novedoso, a el disco se le aprecia un trabajo perfilado en las composiciones a base de horas y esfuerzo y búsqueda de las melodías concretas para un publico concreto.

Si digo esto es porqué las estructuras de las canciones se basan en los tiempos clásicos, y siempre hay un buen estribillo galopante al que engancharte con los cuernos al aire. Me gusta tambien, el trabajo de las liricas: la voz de Julian me recuerda a muchos y a ninguno a la vez, a veces a Ralph Schipper de los primeros Gamma Ray, a veces a Peavy Wagner de Rage… hay una buena fuente de músicos donde reflejarse en el trabajo vocal.

Independientemente de lo antes citado, los doce cortes de este disco harán las delicias de cualquier metalhead con cierta morriña por los grandes monstruos del rock, y es que los temas son perfectos preparados para las inflexiones cervicales, descoyuntarse saltando o similares actos.

La linea es bastante similar en los temas, siempre el pilar de los temas es un estribillo galopante arropado en un trabajo sutil en las rítmicas, un bajo quizás un tanto mas sutil que la batería, y sobre todo el protagonismo de las líricas, incontestables.

Destacaría dentro de este “Collateral Damage” aparte de los trayazos metálicos y académicos a lo Sinner, “Life lesson“, “The gift” o “Back from the underworld” temas como “Scala dei” un tema, que si bien es tan heavy y demoledor como todos los del disco, guitarrazos en ritmos trepidantes y circulares, juegos en los tiempos, además tiene ese juego en las líricas que le imprime un caracter propio al tema mas interesante.

Otro tema es el magnífico “Influenza pandemic“: aquí si se puede apreciar un cierto juego en el bajo y mas presencia dentro de una canción de ciertas ínfulas de opera metal dado el tono del mismo, y donde no se incide tanto en los estribillos galopantes ( aunque no se prescinda de ellos).
Para mi gusto el mejor tema.

También tenemos “March” un interludio donde se aprecia la sensibilidad del grupo en una power balada con arrestos y un precioso trabajo armónico y estructural.

Por último, y por la estructura compleja y la arquitectura netamente clásica y rotunda, el tema “The Omen” dividido en dos partes, que no es mas que una auténtica orgía metálica de cambiantes atmósferas, cabalgadas en los trastes y arreglos justos para dotar de la profundidad que este tema pide.

La producción del disco en prístina, cada sonido y linea está en su sitio, y como digo en estos trabajos echo de menos un poco de ese sonido añejo analógico que tan buenos discos nos trajo en el pasado.

En definitiva, es un disco que si hubiese salido hace unos lustros, hubiese sido un disco a la altura de los clásicos, pero que ha día de hoy es un disco que sacara la sonrisa a los nostálgicos… como yo.

Josean Zombie


Déjanos tu comentario